"Mambru no va a la Guerra"

Campaña por la no utilización y compra de juguetes bélicos 

 

Antecedentes

Cuando hablamos de violencia se nos viene a la mente, guerras, muertes, golpes etc, pero jamás lo hacemos desde aquella que se ha ido asumiendo y reproduciendo como normal.

El autoritarismo, la represión, la exclusión, en si muchas de las relaciones asimétricas que tenemos por la influencia de una sociedad machista, adultocentrica y en muchos de los casos homofobica y racista.

La influencia social se va reproduciendo o transmitiendo desde diferentes sectores pero es en los niños y niñas en los cuales se fortalece ya sea por su relación vertical con los y las adultos o por la forma en la cual les enseñamos a jugar o a distraerse.

Cuando pensamos en regalar un juguete se nos viene a la mente, que les puede gustar o entretener, pero no necesariamente educar. Se busca la última innovación tecnológica. O el juego electrónico de moda, o simplemente lo que esta a la mano.

Pero no logramos entender el rol que tiene el juego y el juguete "sirve para perpetuar un determinado modelo social. Si queremos cambiar algunos elementos de nuestra sociedad hemos de incidir sobre sus juguetes. El juguete bélico inicia al niño en la vida militarista inculcándole hábitos de connotaciones sexistas. El niño valora la fuerza, el valor, la dureza y la niña valora la sumisión, la ternura, la delicadeza. Con el juguete bélico estamos legitimando las instituciones agresivas del Estado como el ejército, la policía, la cárcel. El uso lúdico de estos juguetes fomenta el rearme continuo".

La muerte, la explotación, la marginación, los golpes e insultos no son normales, tal vez se han convertido en algo cotidiano en nuestras vidas pero eso no significa que sea lógico aceptarlos o peor aun reproducirlos, es por ello que creemos importante no solo combatirlos sino romper la reproducción que este tiene, por lo cual proponemos alternativas diferentes que nos permitan relacionarnos de una forma diferente. "La niña y el niño no captan la realidad de la violencia social ni de las guerras. Solo aprende estereotipos de buenos y malos. Mientras tanto, los juguetes bélicos deforman y ocultan la verdadera causa de toda violencia social que es la injusticia, la opresión o el afán de dominio. Ocultan también las consecuencias irreparables de las guerras ".

La propuesta de ver al juego como parte de la formación de nuestros niños nos ayudan a buscar alternativas no violentas donde se profundice relaciones de cooperación y amistad, y sean valores humanos los que primen. Este proceso debe ser parte de un espacio de reflexión, en el cual podamos dar a nuestros niños opciones que permitan ver al mundo desde una perspectiva diferente. Pero de nosotros depende que sociedad queremos, aquella donde se crea que disciplina es la capacidad de obedecer u ordenar, donde los seres humanos seamos catalogados como mercancías de consumo o una en la cual la honestidad y el amor al prójimo sean las que la rigen.

Ya hemos iniciado este proceso, la primera experiencia que tuvimos nos dejo muy satisfechos tanto por la aceptación que tubo como por la participación de diferentes sectores de la sociedad y el apoyo por parte del Gobierno Local, por medio de sus diferentes departamentos.

La propuesta de fortalecer una campaña que discuta la utilización de juguetes bélicos espera crear un espacio de análisis tanto del juego como del rol que desarrollan los juguetes en el proceso de educación de los niños, es necesario desmitificar a este como un pasa tiempos y darle el valor que tiene.

Creemos que Quito como parte de su propuesta de Ciudad de la Paz, no solo que debe asumir el reto sino ser replica y luz que de ejemplo a otras ciudades para optar por alternativas que ayuden a que los niños a formarse en una lógica social de solidaridad y cooperación y de esta manera constituir una ciudadanía diferente.

Internacionalmente se ha trabajado y se ha logrado discutirlo de forma amplia, en Europa se han dado Resoluciones del Parlamento Europeo , además de un análisis y discusión del tema por parte de colectivos que trabajan al rededor de la no violencia y cultura de paz .

Objetivo de la Campaña

  • Aportar a la construcción de una cultura de paz desde el análisis cotidiano poniendo énfasis en los juegos y juguetes violentos.

Objetivos Especificos.

  • Informar sobre los efectos en la utilización de juguetes bélicos por parte de los niños
  • Socializar una propuesta alternativa con respecto a la utilización del tiempo libre por medio del arte y de juegos cooperativos.
  • Desmitificar al juego como una distracción y fortalecer a este como un eje fundamental en el proceso de formación del niño.
  • Dar alternativas de recreación no violenta y divertida
  • Visualizar sobre las actividades sociales que inducen a los niños a ser violentos

Resultados

  • Constituir espacio de reflexión con maestros sobre los problemas de la violencia transmitida a través de los juegos y juguetes.
  • Traer a la reflexión pública sobre la necesidad de crear opciones diferentes a la del mercado para la distracción y ecuación de los hijos.
  • Festival público con juegos y juguetes alternativos que ayude a la visibilización de propuestas alternativas.

Actividades principales

  • Creación de un spot publicitario que pueda ser difundido en medios de comunicación radial.
  • Creación de un spot televisivo
  • Promoción de la campaña por medio de afiches, stikers y hojas volantes que puedan difundir la razón de ser de la campaña.
  • Caravanas de sensibilización en las principales vías públicas con la presencia de zanqueros, músicos, malabares y jóvenes entregando información y colocando stikers.
  • Cierre de campaña en un domingo de peatonización del Centro Histórico, con espectáculos en diferentes plazas.
  • Plaza 1
    • Festival de pintura
    • Juegos Cooperativos
  • Plaza 2
    • Festival de música infantil
    • Creación de títeres artesanales
  • Plaza 3
    • Música infantil
    • Juegos cooperativos
    • Malabares
    Nota. En todas las plazas se contará con información sobre el impacto de los juguetes bélicos en niños y niñas.

Fortalezas Institucionales

El trabajo en Red no es una estrategia de captación o utilización de recursos, sino la posibilidad de compartir sueños y experiencias de trabajo con las cuales nos conocemos y reconocemos como sujetos actores de una sociedad donde la paz sea un derecho de todos, es así que quienes confluimos en este espacio de Campaña MANBRU NO VA A LA GUERRA tenemos las siguientes experticias.

  • Creemos que la paz es una opción de vida que se la debe compartir y asumir desde lo cotidiano, tanto de forma individual como colectiva.
  • Fortalezas en la creación de ginles radiales, que servirán para la difusión de la campaña
  • Experiencia en la creación de imágenes que servirán para publicitar la campaña.
  • Creación de un spot publicitario que pueda ser difundido en medios de comunicación radial y televisiva.

Necesidades

  • La impresión de afiches, stiker y hojas volantes que puedan difundir la campaña
  • Espacios en medios de comunicación Municipal como la Radio y el periódico (Metro Hoy)
  • Creación de un spot publicitario que pueda ser difundido en medios de comunicación radial y televisiva.

Anexo 1

Resolucioón Sobre Juguetes Bélicos. Aprobada por el Parlamneto

El 13 de Septiembre de 1982.

El Parlamento Europeo:

A. Notando que una de las primeras consideracio-nes al establecer la Comunidad Europea es la paz,

B. Sintiendo que la violencia y la guerra se presen-tan frecuentemente de forma poco crítica,

C. Resaltando la importancia del juego y los jugue-tes en la vida infantil,

D. Teniendo en cuenta que muchos psicólogos re-conocen la necesidad infantil de expresar cierta forma de agresión a través del juego y los juguetes,

E. Preocupándonos por el crecimiento en el número de juguetes que se asemejan a armas reales y que frecuentemente se venden como imitación de armas,

F. Alarmándonos por la creciente popularidad de estos juguetes,

G. Mientras algunos países de la Comunidad (y de fuera) han dado pasos para limitar los anuncios de juguetes bélicos e imitaciones de armas,

H. Advirtiendo que a veces se utilizan réplicas de armas en la preparación de crímenes,

I. Al presentar los juguetes bélicos un peligro para el bienestar físico infantil,

J. Reconociendo que el Tratado de Roma no contie-ne disposiciones explícitas para prohibir la fabrica-ción y venta de juguetes bélicos,

K. Habiendo tomado nota de la moción de resolución sobre la prohibición de fabricar y vender jugue-tes bélicos (Doc. 1-487/80) presentada por Mr. Glinne del grupo socialista,

L. Observando el informe de la Comisión de Cultura y Educación de la Asamblea Parlamentaria del Con-sejo de Europa (9 de Junio del 81) prohibiendo o limitando la propaganda, fabricación y venta de jugue-tes bélicos (Doc. 4742),

M. Contemplando el informe de la Comisión de Juventud, Cultura, Educación, Información y Depor-tes, así como la opinión de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios (Doc. 1-288/82)

Consideraciones Educativas:

1. hace notar que en la educación infantil, particu-larmente en los libros y programas de la escuela y pre-escolar, se debe dar importancia a las virtudes de la paz y sus logros -como la Comunidad Euro-pea-, señalando las dañinas consecuencias de la guerra y la violencia,

2. Pide atención a la responsabilidad directa de pa-dres y profesores en la educación infantil y en la creación a través del juego de un ambiente armonioso en el que se pueda desarrollar la personali-dad de cada niño,

3. Refuerza la necesidad de ofrecer juguetes que ayuden a expresar la agresividad potencial sin indu-cirles a la violencia y a la guerra,

4. Resalta el peligro de estimular a las niñas y niños para que les gusten las armas de guerra,

5. Se preocupa de la importancia que tienen los medios de difusión al crear una cultura de guerra y vio-lencia que a su vez crea una demanda de juguetes bélicos,

6. Señala el peligro físico explícitamente para quienes viven en países en guerra al manejar juguetes que se parecen mucho a las armas,

7. Anima a las fábricas para que ofrezcan una am-plia gama de juguetes creativos y constructivos que posibiliten el desarrollo de la inteligencia y la imaginación,

Consideraciones Metodológicas:

8. Lamenta la existencia de anuncios de juguetes bélicos en los medios de comunicación influyendo en la elección de las niñas y los niños,

9. Llama a los Estados Miembros para que tomen medidas y prohíban la propaganda visual y verbal de juguetes bélicos,

10. Recomienda a los Estados Miembros de la Co-munidad que establezcan una definición de esos jugue-tes bélicos que representan un peligro para el bienestar físico de niñas y niños,

11. Recomienda que la producción o venta de jugue-tes bélicos se reduzca progresivamente y sea susti-tuida por juguetes que sean constructivos y desa-rrollen la creatividad,

Consideraciones Económicas:

12. Recomienda a los Estados Miembros que prohíban la fabricación y, si es posible, la venta de répli-cas de armas (pistolas, rifles, . . .) para evitar que se usen en la preparación de crímenes. A veces son tan realistas que se pueden confundir con el objeto real,

13. Reconoce la importancia social y económica de las industrias de juguetes en Europa que emplean más de 25.000 personas en Alemania Federal y 17.000 en Francia. Advierte que el 10 % de estas indus-trias se dedican actualmente a la fabricación exclusiva de juguetes de guerra,

14. Da la bienvenida al hecho de que en Alemania, el mayor productor de juguetes de la Comunidad, las encuestas muestran que el 83 por cien de la población está a favor de prohibir los juguetes bélicos,

15. Cree que si la producción de juguetes de guerra se reduce, la demanda pasará a otro tipo de juguetes,

16. Llama a la Comisión para que conceda subvenciones a la reconversión y ayudas para los cambios necesarios en la instalación de nuevos equipos de tecnología,

17. Instruye a su Presidente para que pase esta resolución al Consejo, a la Comisión, a los gobiernos de los Estados Miembros, a la Asamblea Parlamentaria y al Consejo de Europa.

Anexo 2

Función Ideológica de los Jugetes Bélicos.

A través del juguete, el niño va interiorizando y haciendo suyos los comportamientos sociales y valores que los juguetes resaltan, por ello, consideramos que los juguetes bélicos no son neutrales ni simplemente un juego más. En ellos está la base de lo que podemos llamar intento de perpetuación de un cierto sistema social, de un modelo de sociedad competitiva, violenta, represora, acostumbrada a dividir el mundo en buenos y malos y que exalta el afán de dominio-poder como valor en sí mismo. En definitiva, la violencia se convierte en árbitro de las relaciones sociales: el más fuerte triunfa, tiene la razón, y además es el bueno. Matar y morir forman parte del juego. En ello subyace un desprecio por la vida, fundamentalmente del otro.

Los juguetes bélicos suponen una iniciación en el esquema machista-militarista de la sociedad. El niño descubre que su papel como hombre está bien diferenciado del de la mujer. Busca así identificarse con la figura mítica del guerrero valiente, dispuesto a matar y a morir. Fuerza, valentía, dureza han de ser sus virtudes (los hombres no lloran).

La niña, sin embargo, tiene que jugar a ser madrecita; aprende a acariciar y a vestir a sus muñecas, a hacer comiditas y las labores de casa. Ella ha de ser tierna, delicada, sumisa y elegante.

Con ello se comienza desde la infancia a delimitar las funciones del hombre y la mujer y a perpetuar el dominio del macho.

Finalmente, los juguetes de guerra cumplen un papel legitimador de las instituciones represivas del Estado: Ejército, policía, cárcel. Este proceso se realiza a través de la simplificación y división del mundo en buenos y malos que le inculcan al niño, quien lo lleva a la práctica en sus juegos, quedando establecido de antemano que dichas instituciones pertenecen al bando de los buenos.

Esto parece mucho más claro en las abundantes series televisivas de películas sobre todo americanas del oeste, o en series como Los hombres de Harrelson, Starsky y Hutch o el todopoderoso amigo de los niños Mazinger Z. Estos héroes, preparados para que el niño se sienta identificado con ellos, resultan en un frío análisis harto sospechoso, sobre todo por los medios que emplean y más solapadamente por sus fines, pero procuran sobre todo dejar bien claro quién es el bueno, a quien todo le está permitido, y quien es el malo.

Ideas como la necesidad del rearme pueden estar contenidas sutilmente en series como la citada Macinger Z. Su protagonista siempre tiene que descubrir nuevos métodos de defensa porque las fuerzas del mal están continuamente al acecho. Estos héroes televisivos pronto pasan a engordar el mercado del juguete para continuar así su influencia.

Hay que mencionar también la importancia que en esta línea de perpetuación del sistema social, diferencia de roles y legitimación de las instituciones represivas tienen no solo los juguetes de guerra y la TV, sino también la inmensa mayoría de la literatura infantil.

Falta de sentido pedagógico en los juguetes bélicos.

Entre las pocas razones en defensa de los juguetes bélicos se encuentran frecuentemente la de que no se debe ocultar al niño una realidad como es la violencia social y las guerras. Otros consideran a los juguetes bélicos como una necesidad del niño para canalizar su agresividad. Finalmente, el que el niño los quiera y juegue a gusto con ellos sería motivo suficiente para otros.

En primer lugar, con los juguetes bélicos el niño no capta a su nivel la realidad de la violencia social ni de las guerras, sino sus estereotipos: la división simplista del mundo en buenos y malos y la creación de héroes tan poco reales como fecundos a la hora de imaginar un nuevo tipo de relaciones sociales. Por ello, los juguetes de guerra más que ayudar al niño a descubrir la realidad social ocultan las causas y consecuencias de toda violencia y de la guerra.

A quienes defienden este argumento habrá que preguntar por qué realidades menos peligrosas socialmente, como puede ser el suicidio o la prostitución, no entran a formar parte de los juegos de los niños. Hasta ahora no hemos encontrado ningún ahorcado de juguete, ninguna prostituta o prostituto. Sin embargo es curioso constatar cómo se inculca al niño nuestra sociedad purista. Mientras la violencia ha adquirido carta de ciudadanía en los juguetes, son reprimidas frecuentemente las manifestaciones más naturales y espontáneas de contacto afectivo.

Existen juguetes mucho más adecuados que los bélicos para orientar hacia una creatividad constructora la agresividad natural del niño. Una educación no represiva tanto en la familia como en la escuela evitan en buena parte que la agresividad natural del niño se convierta en necesidad de violencia, aunque solo sea a nivel del juego.

La razón por la que el niño quiere juguetes de guerra hay que buscarla fundamentalmente en la propaganda. Si la propaganda ha hecho su impacto en el adulto convirtiéndonos en sociedad de consumo, con mucha más facilidad lo ha conseguido en el niño. En sus cartas a los reyes, tanto las niñas como los niños piden sus muñecas y sus juguetes de guerra con el nombre propio de la marca o explican su relación con la serie de TV en que aparecen. En el caso de los niños estos juguetes suelen estar unidos a los héroes de identificación creados para ellos, con lo que su necesidad se fundamenta en una refinada explotación de la psicología infantil.

Papel económico de los juguetes de guerra.

Si el niño pide juguetes de guerra es por la influencia de la propaganda. Para quienes intentan no dejarse engañar de la aparente generosidad que muestra la propaganda al anunciar sus productos, no será difícil comprender que los juguetes bélicos son otro tinglado más. Lo que importa es vender más para ganar más. Que estos juguetes sean educativos o no, queda fuera de los planteamientos del mercado capitalista, que busca sus intereses y no los del niño. Por ello recomendamos la sospecha cuando lea, oiga o vea en TV frases como Haga feliz a su hijo comprándole...

Con todo ello no queremos ser deterministas ni fanáticos, viendo en el niño que juega con juguetes bélicos un futuro asesino o policía. Tampoco pensemos que no debe comprarse nunca un juguete bélico al niño que lo pida, ya que según las circunstancias, no comprárselo puede producir efectos más negativos, sobre todo si el origen de esta demanda (TV, tebeos, amigos, ...) siguen creándole la necesidad de él.

Lo que está en nuestras manos es no estimular los juguetes bélicos, tratar de cortar el origen de la demanda y sobre todo ofrecer al niño juguetes y situaciones que hagan necesarios los juguetes bélicos.

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