Módulos de Formación en Pedagogía para la Paz, La No Violencia Activa y la Objeción De Conciencia
La presente Guía Didáctica se ha elaborado a partir de la Propuesta Pedagógica para la Paz, la No Violencia Activa y la Objeción de Conciencia del Instituto de Educación para la Paz, que tiene como objetivo contribuir a la construcción de una Cultura de Paz y Equidad y del Movimiento No Violento.
La presente Guía Didáctica se ha elaborado a partir de la Propuesta Pedagógica para la Paz, la No Violencia Activa y la Objeción de Conciencia del Instituto de Educación para la Paz, que tiene como objetivo contribuir a la construcción de una Cultura de Paz y Equidad y del Movimiento No Violento.
La Propuesta Pedagógica articula principios filosóficos, políticos y pedagógicos a través de los cuales se potencian las posibilidades transformadoras de los seres humanos, pues nos invitan a reconocernos como seres perfectibles, capaces de cambiar, de valorizarnos éticamente, de buscar un encuentro con nuestro ser esencial, capaces de dignificarnos y dignificar a la sociedad en que vivimos.
En los módulos de formación para la Paz, la No Violencia Activa y la Objeción de Conciencia que integran la Propuesta Pedagógica, asumimos al ser humano en su integralidad, de allí que trabajamos con nuestro cuerpo, con nuestras emociones, con nuestra mente, con nuestros recuerdos, con nuestro espíritu, con nuestra energía, pues entendemos que desde esta forma de ver y relacionarnos en el mundo conseguiremos hacer nuevas lecturas de la realidad, desde lugares cada vez más humanos, más fraternos.
Con estos módulos queremos contribuir al surgimiento y al fortalecimiento de capacidades, destrezas, valores y actitudes que aporten efectivamente a construir una Sociedad de paz a través de la construcción de un Movimiento No Violento.
En cada uno de los módulos se ha puesto especial atención en el fortalecimiento de la autoestima, de la identidad, del respeto y el diálogo con las diversidades, de la construcción de valores, del desarrollo humano y del construirnos como ciudadanos/as, como sujetos sociales.
Este proceso de formación está dirigido a las personas que se sienten convocadas a transformar las relaciones sociales, a caminar juntas por la ruta de la No Violencia Activa y de la Objeción de Conciencia, teniéndolas como filosofía y opción de vida.
Nuestra Concepción Metodológica da cuenta de una articulación y un movimiento coherente entre los principios filosóficos, políticos, pedagógicos, objetivos, contenidos y procedimientos de nuestra Propuesta Pedagógica. Así la Concepción metodológica es la forma de concretizar la Teoría Dialéctica del Conocimiento en el proceso educativo.
La Teoría Dialéctica de Conocimiento parte de los sujetos del proceso educativo, de sus necesidades, sentires, creencias y praxis social para construir sobre esa base los conocimientos, reflexionar sobre los conocimientos adquiridos por transmisión social, revisarlos, cuestionarlos, transformarlos y ponerlos en práctica.
Los principios dialécticos sustentan nuestra propuesta pedagógica, pues se establece que en el proceso educativo se parte de la práctica de los sujetos, se teoriza sobre esa práctica y se retorna a la práctica con nuevos elementos conceptuales.
De la misma forma se utiliza el método inductivo pues nos basamos en la práctica personal y luego social para la construcción de conocimiento, en tanto la educación tradicional parte del método deductivo, es decir de los conceptos para la práctica.
Nuestra concepción metodológica se propone ser liberadora y por ello parte de la situación específica de vida cotidiana y lucha social de los sujetos para la construcción del conocimiento, en función de una Cultura de Paz.
La Pedagogía para la Paz, la NOVA y la Objeción de Conciencia propone como aspectos vitales de su quehacer: el sentir, comprender y poner en práctica.
Sentir porque la inteligencia emocional y la memoria corporal registran con mucha precisión todas aquellas vivencias, experiencias que condicionan nuestra posición- actitud frente al conocimiento y nuestra interacción social. De allí surge la importancia para el proceso educativo de que todo conocimiento deba ser abordado también en profundos procesos de interiorización, que el conocimiento se transforme en cuerpo en nosotros/as, que las nuevas ideas permeen nuestros niveles más profundos y trastoquen nuestra forma de ser y pensar.
Comprender que significa buscar las razones de nuestras vivencias personales y sociales, investigarlas, reflexionarlas, enriquecerlas con los aportes del conocimiento universal, sistematizarlas personal y colectivamente y sobre ellas construir nuevas propuestas y conocimientos.
Poner en práctica, llevar a nuestra vida diaria, concretizar las ideas, los conocimientos en una nueva práctica transformadora, liberadora de las opresiones individuales y sociales, una práctica que objete la realidad inequitativa y construya una realidad de paz.
Como parte fundamental dentro de nuestra concepción metodológica sugerimos la aplicación del TALLER como herramienta pedagógica importante para llegar a la construcción colectiva y la socialización organizada del conocimiento.
El taller significa un espacio donde se ponen en común los conocimientos de todos quienes participan, partiendo del principio de que "nadie sabe todo y nadie ignora todo". El taller así entendido rompe con el esquema tradicional de la educación escolarizada donde solo el/a maestra/o tiene el conocimiento y los /as alumnos/as desconocen todo, por lo tanto tienen que tornarse en receptores/as pasivos/as de los conocimientos que se imparten de manera vertical.
La relación humana que propicia el taller es una relación de horizontalidad, privilegia la democracia, pues impulsa la participación equitativa.
El papel de quien coordina el taller es el de facilitar el proceso, de organizar lo que se va a hacer, favorecer los diálogos y la participación grupal, apoyar a concluir con éxito el proceso.
El proceso colectivo de discusión, reflexión, formación que recomendamos significa que:
1. Se parte siempre del conocimiento que el grupo tiene sobre su realidad y la realidad en general.
2. Ese mismo conocimiento debe ser debatido, analizado, discutido por las /os participantes. Quienes facilitan el evento contribuirán en la organización del conocimiento, en la elaboración y reformulación de ese conocimiento. Esto significa que el grupo colectivamente debe ir descubriendo los elementos teóricos que están presentes en sus prácticas y sea capaz de vincularlos al conocimiento que brindan las ciencias ( Historia, Filosofía, Sociología, Política, Economía, etc.). Además el grupo debe lograr ubicar su realidad individual, cotidiana dentro de lo social, lo colectivo, lo político.
3. Este proceso de teorización debe facilitar que el grupo regrese a su vida cotidiana, a su práctica para transformarla, es decir que una vez aprehendidos los problemas desde las diversas vertientes del conocimiento, y reconocidos los obstáculos que impiden cambiar la realidad, se construyan alternativas, se elaboren propuestas y proyectos para transformar la vida personal, incidir hacia los grupos en donde participamos y aportar al cambio de la sociedad en su conjunto.
El proceso de formación lo hemos organizado por niveles, un nivel introductorio o propedéutico y un nivel de especialización.
Este nivel propedéutico o introductorio será general para todos/as los/as inscritos en el proceso formativo. Este nivel tiene como finalidad despertar la motivación, el interés en cada participante para iniciar el camino de formación que les provea de las herramientas conceptuales, técnicas y metodológicas necesarias para constituirse en sujetos con capacidad de emprender cambios en la sociedad.
El nivel de especialización lo hemos dividido en tres componentes, considerando tres áreas especiales de trabajo que son fundamentales en la lucha no violenta, estos componentes son: Educación para la Paz, Mediación de Conflictos y Activistas de la NOVA. Los/as participantes se integrarán a cualquiera de ellos, eligiendo el que más se adecue a sus intereses, afinidades y experiencias.
Con los módulos del nivel de especialización buscamos ampliar y profundizar cada uno de los temas generales, de modo que los/as participantes cuenten al final del proceso de formación con un cúmulo de conocimientos especializados en las temáticas de Educación para la Paz, No Violencia Activa y Objeción de Conciencia.
Por tanto, la facilitación de los módulos de especialización deberá necesariamente ser realizada por personas con una amplia experiencia en los temas y que tengan trayectoria de trabajo en la lucha del Movimiento No Violento y en Objeción de Conciencia.
El proceso de Formación en Pedagogía para la Paz, la NOVA y la Objeción de Conciencia está integrado por los siguientes módulos generales:
1. Inequidad y Exclusión
2. Identidad
3. Autoestima
4. Violencia
5. No Violencia Activa
6. Objeción de Conciencia
7. El conflicto
8. Alternativas No Violentas
9. Comunicación No Violenta
10. Cultura de Paz
11. Derechos Humanos y Equidad
12. Desarrollo Socio-económico y Político
13. Liderazgo y No Violencia
Los módulos de Especialización conforman el Segundo Nivel, en el cual participan quienes aprobaron el Primer Nivel. Estos módulos constituyen tres opciones diferentes a ser elegidas por los/as participantes de acuerdo a su interés. Estos módulos definen la formación de los/as participantes como:
1.Educadores para la Paz
1. Educación para la Paz
2. Educación para la Paz desde el entorno inmediato
3. Pedagogía de una Cultura de Paz
4. Metodología para la construcción de una Cultura de Paz
5.Educación Popular I
6.Educación Popular II
7.Educación Popular III
8. Ciudadanía y Políticas Públicas
2.Mediadores de Conflictos
1. El Conflicto
2. La Mediación
3. Factores Estratégicos de la Mediación
4. Mediación Modelo SERPAJ
3.Activistas de la No violencia Activa NOVA
1. Derechos Humanos
2. Movimientos Sociales
3. Educación Popular y Herramientas
4. Democracia y Cultura Ciudadana
5. Movimiento No Violento
6. Técnicas de Comunicación para los Activistas de la Nova
Cada nivel tendrá una duración de 60 horas y cada jornada será de 4 horas cada una.
La matriz pedagógica es la guía con la cual trabajamos cada uno de los módulos de formación, son una orientación para que el/a facilitador/a pueda desarrollar su tarea de facilitación de manera coherente, sistemática y organizada, de modo que obtengamos mejores resultados en el proceso de formación.
En esta matriz pedagógica señalamos los aspectos que integran cada módulo y los momentos pedagógicos que son parte de cada uno, así también el sistema de evaluación y seguimiento que se llevará para el desarrollo del proceso.
Cada módulo lo hemos diseñado en base a los siguientes aspectos:
1. Objetivo general
2. Objetivos Pedagógicos
5. Metodología
6. Recursos
7. Tiempo
8. Contenidos
9. Bibliografía
El desarrollo pedagógico de cada módulo considera momentos que son los que le dan lógica, forma y coherencia. Estos momentos deben ser respetados y manejados de manera ágil por el Equipo de Facilitadores/as, de tal forma que se pueden modificar las técnicas de cada módulo pero conservando los momentos pedagógicos establecidos; la omisión de un momento generaría ruptura del proceso pedagógico.
Los momentos pedagógicos son los siguientes:
1. Ambientación: Es el momento inicial, de llegada, de integración, de acogida a los/as participantes a cada taller. Es el momento en el cual entramos en contacto con los intereses, energías, ánimos, presencias físicas de los/as participantes y los/as facilitadores/as. Las técnicas de ambientación nos permitirán tener un contacto no solamente intelectual sino además energético con cada uno/a y con los/as demás.
Para ello el/a facilitador/a invitará a hacer ejercicios breves, canciones, ejercicios respiratorios, relajación o pedirá la participación de algún/a voluntario/a para dar la bienvenida al grupo.
Una parte fundamental en el momento de ambientación es la construcción de normas. En cada jornada de trabajo se construirá con los participantes normas que permitan vivir el proceso de formación de la mejor manera, las mismas que van a ser respetadas durante el desarrollo del taller.
Por qué la construcción de normas.
Cómo construir normas para cada taller:
Quien coordina el taller pedirá que cada participante escriba una norma que le parezca importante para tomarla en cuenta durante la sesión. En plenaria, se darán lectura a las normas y el grupo priorizará cuatro de ellas, las mismas que serán colocadas en un lugar visible que nos ayude a tenerlo presente en cada taller.
2. Mirándome y reconociéndome: Luego de la ambientación pasamos a un segundo momento. Con este momento se desea recuperar la experiencia, el saber, el diálogo con cada uno/a desde nosotros/as mismos/as, desde nuestras vivencias y sentires. Con esto pretendemos hacer consciente el saber y la memoria histórica personal que tenemos como un paso importante en el proceso de interiorización y de construcción del conocimiento.
Este momento de interiorización está determinado por la voluntad de dejarnos transformar de manera auténtica por los nuevos elementos y aportes que brindan los saberes; por un cambio visible para nosotros/as mismos/as y para las/os demás en cuanto a las formas de ser, sentir, pensar y actuar.
En este momento el/a facilitador/a apoyará al grupo a través de las técnicas señaladas en cada módulo, para que los/as participantes tengan momentos de silencio, concentración y reflexión para poder recuperar sus memorias. Se motivará al disfrute de este tiempo como un privilegio para cada uno/a: el privilegio del encuentro consigo mismo/a.
3. Aprendemos el presente, sus raíces y nexos: En esta parte hacemos un análisis de la realidad individual, local, nacional, sus implicaciones históricas y culturales de cara a la temática a tratar. Se hace la construcción colectiva de los conocimientos en base a trabajos grupales, sociodramas, collages, estudios de casos, lluvias de ideas y más técnicas participativas que propician la reflexión, la construcción y/o deconstrucción colectiva del conocimiento.
En este momento es fundamental que quien facilita ponga en juego toda su iniciativa y experiencia para propiciar la participación de todos y cada uno/a de los/as participantes. Para esto se requiere que el/a facilitador/a haya tenido una preparación previa de los contenidos, de modo haya un manejo ágil y claro en el taller. La preparación previa implica la lectura de los contenidos del módulo, aportes para la reflexión y la ampliación de contenidos en base a la investigación y consulta bibliográfica.
Por otra parte, es determinante que en cada taller quien facilita tenga la posibilidad de orientar el diálogo y la discusión de los contenidos y de poner a disposición del grupo los conocimientos fruto de su experiencia personal.
4. Juntos/as para hacer realidad nuestros sueños: En este momento desarrollamos la capacidad de soñar y poder concretizar los sueños en acciones concretas. En este espacio se motiva el deseo de trascendencia de los/as participantes a través de la expresión artística y las cualidades evocativas. Se ejerce el derecho a soñar, a imaginar, a fantasear para afirmar el conocimiento adquirido. Se pone en práctica la capacidad de construir nuevas visiones de futuro a través de llegar a acuerdos grupales que nos lleven a acciones inmediatas y que incidan en la temática en cuestión. El/a facilitador/a propiciará el surgimiento de acuerdos viables, posibles, acuerdos y compromisos que puedan ponerse en práctica.
Es el momento además para exteriorizar contenidos, ideas, valores, como síntesis de lo compartido en el taller. El exteriorizar lo interiorizado significa recrear el proceso de conocimiento en la vida cotidiana y expresarlo en hechos concretos, en actitudes y valores nuevos, capaces de transformar la realidad inmediata y la realidad social. Así el conocimiento se constituye en un bien común, un bien social que cobra forma en la vida diaria individual y grupal.
Este momento se trabaja a través de técnicas de carácter energético, lúdico, imaginativo y creativo tales como la revalorización del juego como medio para desarrollar actitudes y valores, la generación de un lenguaje no violento, la creación artística y literaria en torno a la temática.
5. Cómo vivimos la experiencia: Es el momento en que se evalúan las vivencias y conocimientos compartidos, a la luz de lo individual y lo colectivo. Constituye además un momento fundamental en el proceso de formación porque nos permite retro-alimentar las concepciones y la metodología trabajadas. Queremos que este momento se constituya también en un momento de celebración de la vida compartida en el proceso de formación.
Para ello nos servimos de instrumentos tales como fichas individuales de evaluación, evaluaciones grupales, evaluaciones del equipo de facilitadores/as, el buzón de sugerencias metodológicas, las exposiciones permanentes, y técnicas que propician la evaluación personal y grupal así como la celebración de los logros alcanzados.
6. Para continuar en el camino: Se señalan los mecanismos de seguimiento individual y grupal para que el conocimiento sea secuencial y sistemático (Retorno a la práctica para transformarla)
Este paso lo desarrollamos en base a tareas concretas extra-taller que surgen como compromisos individuales o grupales y que han sido asumidos al interior de los grupos permanentes para realizarlos en lo más inmediato, durante el transcurso de la semana. Por cada actividad realizada en forma individual o por grupos los/as participantes tienen la responsabilidad de entregar informes de actividades o trabajos, los mismos que nos servirán de insumos para el seguimiento y la evaluación del proceso.
El proceso educativo se desarrolla con la interacción de los/as Participantes, el Equipo Facilitador, el Equipo Asesor Interno, y con un Equipo Asesor Externo.
Con el desarrollo del proceso de formación tanto los/as participantes como el equipo de facilitadores y asesores experimentarán nuevas vivencias que esperamos contribuyan a cambios sustanciales en su vida cotidiana, personal, familiar, organizativa y social.
Desarrollar procesos de formación implica trabajar con grupos humanos, para lo cual se requiere conocimientos metodológicos, técnicos, humanos, espirituales, que posibiliten una aproximación integral a la realidad grupal. (Ver anexo "Cómo trabajar con grupos"...)
Los/as participantes no pueden ser considerados/as, desde ningún punto de vista, como "pizarras en blanco" en las que escribimos información o conocimiento. Por el contrario, deben ser estimulados/as para ser sujetos/as de sus procesos de formación.
En estas consideraciones están implícitos los conceptos que tenemos sobre los seres humanos. Significa entender al ser humano como holístico, concebirlo con un ser trascendental, con una mente, un cuerpo, un espíritu, una energía que está en permanente movimiento en búsqueda de su ser esencial, cuya existencia, estilo de vida, forma de pensar, depende tanto de sí y de su armonía interior como de la armonía con los demás seres, la naturaleza y el cosmos.
Esta comprensión integral e integradora permite que no se haga énfasis únicamente en un tipo de inteligencia sino que se aborde la totalidad del ser, abarcando aspectos olvidados como la relación con su cuerpo, el registro que lleva el cuerpo de las frustraciones, de las alegrías, el estado de salud, los recuerdos impresos en la energía corporal, las emociones, los sentimientos, los intereses, los sueños y también las potencialidades espirituales y por que no, divinas; además del trabajo con su conciencia social.
Todas las personas llevamos dentro una inmensa sabiduría (condiciones de pensar, sentir y hacer) que en muchos casos busca ser despertada y canalizada para obrar en beneficio de los/as demás y para aportar a humanizar la vida. Para esto es importante pasar por un proceso de liberación interna que nos permita conocernos y conocer a los demás de manera holística.
La Pedagogía para la Paz, la No Violencia Activa y la Objeción de Conciencia propone despertar en el proceso de formación a este ser humano holístico para que se manifieste en el mundo de manera libre, creativa y comprometida.
En este contexto, ser sujeto/a del proceso educativo significa ser capaz de:
Para una mejor organización y eficacia del proceso pedagógico, los/as participantes conformarán grupos de trabajo permanentes, los mismos que se mantendrán a lo largo de los módulos básicos; para los módulos de especialización se formarán nuevos grupos que tendrán permanencia.
Los grupos permanentes se conformarán en la sesión inaugural de los módulos, en a través de aplicar una técnica que construya afinidades. Estos grupos tendrán la finalidad de apoyarse humana, teórica y prácticamente en la aplicación de los módulos. Además deberán cumplir tareas de seguimiento y evaluación del curso.
Los grupos permanentes son importantes porque:
Los grupos permanentes contarán con el apoyo de un asesor/a.
Para el proceso de formación contaremos con un grupo de facilitadores/as, que serán seleccionados en base al perfil establecido tanto para los módulos generales como para los módulos de especialización y se mantendrán por el tiempo que dure cada nivel. Para los módulos de especialización el perfil que deben tener los/as facilitadores/as será más riguroso, toda vez que deben contar con mayor experiencia y trayectoria en el manejo de los temas.
Lo que consta a continuación son sugerencias para que los/as facilitadores/as cuenten con orientaciones útiles para desarrollar el proceso educativa.
En todos los módulos contaremos con el apoyo de un equipo de asesores, quienes estarán acompañando de cerca a los grupos permanentes durante el proceso de formación. Contaremos con un asesor por cada grupo permanente.
Es importante considerar que en la vida de los grupos hay momentos de estabilidad, momentos de resquebrajamiento, momentos de impulso, momentos de estancamiento, momentos de éxito y de fracaso. Todo ello es connatural a los ciclos vitales de los grupos.
Por lo anterior, vemos que los grupos al estar en contacto permanente, con una convivencia cercana en la que se estará tocando aspectos muy íntimos de su ser, van a sentirse movilizados, conflictuados, en crisis, y esto se puede traducir en conflictos interpersonales, en problemas de aceptación al otro/a, en desmotivación para participar, etc., para lo cual los/as asesores/as de cada grupo estaránar atentos y dispuestos a resolver las situaciones que se presenten.
La función del Equipo Asesor Externo es de solidaridad, acompañamiento, apoyo, contención y referencia de casos especiales que se presenten en el proceso educativo, por ejemplo conflictos psicológicos y espirituales de índole personal o grupal que detonen fruto de un tema tratado, tanto al interior de los/as participantes como en los equipos Facilitador y Asesor.
Este Equipo estará conformado por personas con formación en el área psicológica, espiritual y de armonización humana (Salud holística).
Consideramos al seguimiento como el acompañamiento, monitoreo, observación y verificación del proceso pedagógico programado, que nos permite contar con información cualitativa y cuantitativa sobre el desarrollo e impacto que tiene el mismo sobre los/as participantes y sobre la realidad misma.
Con el seguimiento pretendemos llegar a un análisis de los resultados de lo que se realizó, de lo que se está realizando y de lo que se realizará, con el propósito de aportar en una fase final a la evaluación general y a la toma de decisiones con respecto a las acciones futuras.
Para el seguimiento se cuenta con mecanismos de seguimiento individual y grupal que nos permitan contar con importantes datos de los/as participantes, del proceso de interiorización y exteriorización de conocimientos, de los cambios actitudinales, de los objetivos alcanzados, etc.
Dentro del seguimiento se contemplan actividades personales y grupales tales como:
Para registrar los datos de interés para el seguimiento, podemos contar con instrumentos de varios tipos como los siguientes:
Los instrumentos de proceso pueden ser: diarios de campo para trabajos grupales y prácticas personales, los diarios personales que registran de manera confidencial los sentimientos, conflictos, dificultades, esperanzas, sueños, inquietudes, éxitos que el proceso de conocimiento genera; informes de trabajo, de pasantías, tareas, o instrumentos que permiten lograr niveles mayores de auto-conocimiento y de sistematización de sus vidas y experiencias en torno a la Pedagogía. Ejemplo (ver anexo...)
La Evaluación la entendemos como un medio para mejorar el proceso pedagógico y están en relación con los objetivos planteados.
La evaluación Incluirá no sólo la valoración de contenidos teóricos sino también del proceso en sí mismo, de los cambios actitudinales, de la constitución grupal. Se sustentará en la observación directa y sistemática, en el registro de los avances personales y grupales y más herramientas que permitan una evaluación participativa.
La evaluación contempla dos aspectos importantes: primero, como una forma de estimular en los/as participantes el manejo de criterios para valorar en que medida los conocimientos les son útiles para sus vidas y, en segundo lugar, como una forma de evaluar el proceso en general y evaluarnos todos/as los involucrados/as.
Estaremos evaluando permanentemente, a lo largo de todo el proceso educativo. Haremos una evaluación al iniciar el proceso, durante y al final del proceso.
Permite que verifiquemos la marcha del proceso didáctico, los logros alcanzados y el desarrollo destrezas. Sus resultados nos permitirán tener una idea clara sobre la situación del proceso, formarnos juicios y sobre todo tomar decisiones adecuadas y oportunas para hacer cambios o rectificaciones sobre la marcha.
La evaluación en el proceso la realizaremos cada vez que se considere necesaria y útil para conocer logros dentro del proceso y también tenemos previsto realizar evaluaciones al concluir cada módulo y cada nivel.
Nos permitirá conocer los objetivos logrados al concluir el proceso. Será una evaluación general que se sustentará en las evaluaciones parciales hechas en el equipo asesor, en el equipo de facilitadores/as, en cada grupo permanente, en la auto-evaluación de los/as participantes y en las evaluaciones de cada uno de los módulos.
En el proceso de evaluación se tomarán en cuenta los insumos provenientes de:
De estos informes nos interesa extraer los siguientes aspectos:
Con todos los insumos para la evaluación se programará una evaluación final en la que se socializarán, analizarán y sacarán conclusiones sobre los resultados del proceso de formación.
Para el buen desarrollo del proceso de formación es importante tomar en cuenta las siguientes recomendaciones:
Iniciar procesos de formación implica trabajar con grupos humanos, los mismos que es necesario identificarlos, conocerlos y crear las condiciones adecuadas para interactuar positivamente con ellos.
Desde nuestra propuesta consideramos al grupo como el espacio en el cual se genera, se intercambia y se amplía el conocimiento, donde se ponen en común los diferentes puntos de vista. Un grupo bien orientado es una instancia de aprendizaje colectivo.
Un grupo que funciona correctamente, es decir cuando todos interactúan, cuando se integran en un proceso común de búsqueda, procesamiento y aplicación de información, cuando se comparten acuerdos mínimos y está en la capacidad de lograr consensos y respetar los disensos, cuando hay libertad de expresión, y de respeto a la individualidad, y se viven valores comunes, entonces sí, el grupo se constituye en un importante recurso didáctico que debe potenciarse al máximo.
El grupo, no es solo valioso porque propicia el conocimiento en teoría, también en el seno del grupo pueden afirmarse, modificarse, corregirse valores y sentimientos, y pueden surgir nuevas prácticas y relaciones entre las personas, que en sí son el objetivo de nuestra propuesta.
Por esto, en nuestra propuesta educativa, damos un lugar especial al trabajo grupal. En nuestro proceso de formación hacemos énfasis en trabajar con equipos o grupos específicos para la realización de determinadas tareas y también con lo que hemos denominado "grupos permanentes".
La idea de trabajar con grupos de carácter permanente tiene que ver con la necesidad humana de tener referentes constantes a los cuales acudir dentro de un proceso, en este caso, dentro del proceso de formación.
La conformación de los grupos permanentes de trabajo deberá responder a ciertos criterios que deben estar presentes:
Los principales aspectos que intervienen en la vida de los grupos son:
Estructura del Grupo, las características de los /as participantes
Las motivaciones comunes
Las metas comunes
La interacción
La cohesión
La comunicación
La participación
Ambiente en el cual se desarrolla el Grupo
El conflicto en los grupos
La construcción de normas
Factores de riesgo de los grupos
El término estructura indica la forma como interactúan los miembros del grupo, es la interelación existente entre los medios, los roles y funciones, que definen las posiciones de los miembros dentro del grupo, pudiendo otorgar a ciertos miembros una posición más elevada y a otros menos alta. Se puede decir también que la estructura se refiere a las partes que distinguen al grupo
Conforme a esto, la estructura de un grupo tiene que ver con sus objetivos, con las características de cada uno de sus miembros (edad, sexo, posición económica, características físicas, escolaridad, capacidades intelectuales, etc.) intereses y demandas de cada uno/a, con las relaciones que se dan al interior de grupo y fuera de él, con las normas y valores establecidos, etc. Por lo tanto, la estructura de un grupo nos da la pauta de la posición que tiene cada persona dentro del grupo y también la posición del grupo en relación con otros grupos.
Al trabajar con grupos es fundamental que consideremos la estructura que tiene el grupo, para conocerlo, tener un buen acercamiento, y orientar el proceso pedagógico hacia mejores resultados. Es muy probable que nos encontremos con grupos cuya estructura es compleja y que requiere un mayor conocimiento y esfuerzo para alcanzar los objetivos planteados, pues, no todos los grupos son iguales ni se puede trabajar de la misma manera con todos los grupos.
Para la conformación de los grupos debemos partir por identificar las características de los/as participantes, y considerar que los grupos van a tener diversidad y heterogeneidad en cuanto a conocimientos, experiencias, edades, géneros, niveles de escolaridad, procedencias y que sus participantes van a tener expresiones culturales diferentes y distintas habilidades y ritmos de aprendizaje, lo cual va a significar un mayor esfuerzo y experiencia de los/as facilitadores/as y asesores/as para manejar grupos heterogéneos.
Pero además es importante señalar que los/as facilitadores/as y asesores/as dentro de esta estructura grupal también tendrán una posición y que ellos/as influirán de alguna manera para que esta estructura se mantenga intacta o se modifique.
Por lo general, dentro de la estructura de cada grupo, puede observarse el surgimiento espontáneo de subgrupos, cuyos miembros se vinculan por niveles de afinidad, compatibilidad o ciertos rasgos comunes. Estas formas de agrupamiento, con nuestra propuesta educativa, buscaremos potenciarlas al máximo en el desarrollo de determinadas tareas y actividades que están planificadas ejecutarlas durante el proceso formativo.
Pero cuando solo se trabaja con grupos conformados de manera espontánea se corre el riesgo de que se armen subgrupos cerrados, con participantes de condiciones y características muy similares que en determinado momento ocasione el estancamiento individual y del grupo.
Por esto, conforme a nuestra propuesta pedagógica, trabajaremos tanto con grupos ocasionales, conformados al azar, así como con grupos conformados espontáneamente por afinidad de intereses e inclinaciones de los/as participantes para la realización de determinadas tareas. Se conformarán además grupos de trabajo permanentes a partir tanto de los intereses de los/as participantes como de los criterios y guía de los/as facilitadores/as y asesores/as. Esta forma de agrupamiento se lo hará con el afán de reducir los niveles de jerarquización que se presenta en todo espacio grupal y para potenciar y dinamizar de mejor manera las experiencias y realidades heterogéneas de los/as participantes, pues, partimos del hecho de que todas las personas tienen algo que ofrecer y también algo que recibir.
Con estos grupos permanentes se harán actividades más sostenidas y serán el referente para el seguimiento y evaluación de la propuesta pedagógica.
Las motivaciones entendidas como los motivos que tienen para fusionarse en el grupo, los impulsos que tiene cada persona hacia determinada forma de comportamiento y que la conducen a satisfacer una necesidad o alcanzar una meta.
Las motivaciones personales de los/as integrantes difieren unas de otras, igualmente las necesidades que busquen satisfacer a través del grupo no podrán ser las mismas. El grupo no satisface necesidades idénticas ni lo hace del mismo modo para todas las personas, son muy variadas las formas como el grupo satisface las necesidades individuales de sus integrantes.
Por ejemplo, algunos/as participantes pueden ingresar al grupo por una necesidad de sentido de pertenencia, de seguridad, de aprobación o quizá por necesidades de fortalecer la identidad personal. En otros casos podrán adherirse a un grupo por la necesidad de formación, capacitación, ejercicio de liderazgo, o por buscar satisfacción en las tareas. Sin embargo, cualquiera sea la motivación personal de cada uno/a, siempre habrá una motivación general, colectiva que conduce a la cohesión del grupo.
Las motivaciones de cada integrante del grupo influyen en la elección de la meta o metas grupales, porque esas metas se han de dirigir a encontrar la satisfacción de cada uno/a de sus integrantes.
En el desarrollo de nuestra propuesta las motivaciones personales y grupales son de gran importancia para nosotros/as, pues, de ellas depende el grado de involucramiento en el proceso, el fortalecimiento de los grupos, la dinámica y resultados que vayan alcanzándose.
Para esto es imprescindible tener previo al desarrollo de los talleres un conocimiento cercano del grupo, sus motivaciones e intereses al participar en este proceso educativo. De este modo podrán hacerse ajustes, verificar o rectificar la propuesta en cuanto a objetivos, contenidos, metodología, etc.
El compartir metas comunes es otra de las razones por las que existe el grupo. Dentro del grupo pueden observarse metas individuales y metas grupales que están permanentemente interactuando, influyéndose mutuamente.
Las metas y las motivaciones están estrechamente vinculadas, pues, las motivaciones conducen a la fijación de metas, y a su vez la fijación de metas nos impulsan a la acción. En las metas grupales tienen que ver tanto las motivaciones personales como las del grupo.
Las metas grupales entendemos nosotros/as como los objetivos o logros que una persona o un grupo trata de alcanzar. Es el estado deseado al cual el grupo pretende llegar en un determinado punto que se convierte en el punto final. Otras concepciones definen a la meta como los caminos o medios que toma el grupo para cumplir el objetivo, mientras que otros asumen como meta grupal como la suma de las metas individuales.
Las metas del grupo influyen en el comportamiento personal, puesto que las metas requieren de una acción personal independiente y la fusión de los esfuerzos de cada uno/a para alcanzar tanto las metas individuales como las del grupo.
Pero, no siempre las metas individuales son similares a las metas del grupo, pueden existir algunas divergencias entre ellas y puede ser también que ciertos participantes tengan que renunciar a una o varias de sus metas individuales a favor de alcanzar las metas grupales. Por lo tanto, nosotros/as asumimos a la meta no como la suma de metas individuales sino como los acuerdos o los consensos para establecer una meta común, que se identifique con el grupo o con la mayor parte de sus integrantes.
En la presente propuesta pedagógica las metas del grupo son importantes para tener una percepción más o menos clara de hasta donde puede llegar el grupo. El conocimiento de las expectativas individuales y grupales es fundamental para establecer las metas del grupo.
En nuestra propuesta se trabajarán con frecuencia los sueños, las expectativas tanto a nivel personal como grupal para fijar las metas y afianzar los esfuerzos encaminados al logro de las mismas. Se ayudará permanentemente a visualizar y clarificar a los/as participantes cuáles son sus metas individuales y grupales.
La interacción se refiere no solamente a las acciones y reacciones de los miembros de un grupo. La interacción abarca una esfera de relaciones humanas dentro de las cuales hay una simultaneidad recíproca entre los seres humanos y una respuesta
La interacción comprende los medios por los cuales las personas se relacionan unas con otras y llevan a efecto las tareas para el desarrollo, mantenimiento y crecimiento del grupo. La interacción puede darse entre un grupo y otro, entre el grupo y el Asesor/a, o entre subgrupos dentro del grupo principal.
El conocimiento de la interacción grupal debe dar cuenta de las relaciones de una persona con otra, de la forma en que los grupos, subgrupos, facilitadores/as, asesores/as ejercen su influencia sea positiva, negativa, neutral.
La interacción se refiere a las modificaciones de comportamiento, de actitudes, de ideas, de sentimientos que se dan cuando las personas entran en contacto. La influencia que ejercen unos/as sobre otros/as se la da a través de la comunicación, del lenguaje verbal o corporal.
Al hablar de un proceso de interacción hacemos referencia a los estímulos recíprocos y de respuesta entre las personas que se derivan del desarrollo de la cohesión, estructura, normas y metas mutuas,
También es necesario señalar que en este proceso de interacción se pueden experimentar conflictos que pueden ser aprovechados como momentos pedagógicos, de maduración grupal o pueden conducir a la desorganización.
La cohesión es el grado de unidad que expresan los miembros que integran el grupo, a pesar de sus diferencias individuales. Se podría decir que es la tendencia de cada uno/a de los/as integrantes de mantenerse juntos/as y de acuerdo, de sentirse integrados dentro del grupo y motivados para realizar acciones de manera conjunta.
Lo que define la cohesión en el grupo es el sentir y actuar grupal, aunque a nivel personal puedan notarse discrepancias. El sentimiento de unidad implica responder a determinadas situaciones de manera colectiva.
Pero la cohesión no se puede definir únicamente a partir de los rasgos visibles (respuesta en bloque, lazos de amistad, demostraciones de solidaridad, etc.), sino que puede expresarse en aspectos más subjetivos como los sentimientos del grupo, los grados de satisfacción, las motivaciones más íntimas, deseos de reconocimiento, etc. que no son medibles pero que son las razones más profundas que tiene el grupo para sentirse cohesionado.
Un alto grado de cohesión en un grupo contribuye al surgimiento de comportamientos y actitudes positivas en sus integrantes, frente al conocimiento y la formación y práctica de valores.
Dentro del proceso educativo ponemos énfasis en la cohesión grupal, pues está comprobado que las tareas desarrolladas colectivamente en un ambiente de cohesión y unidad grupal puede aportar a un mejor rendimiento de los/as participantes, aumentar su interés y motivación, así mismo se incrementan los niveles de solidaridad, los/as participantes se apoyan mutuamente en el proceso de interaprendizaje y ejercen influencia positiva entre sus integrantes.
Por esto, dentro de la planificación de actividades tanto para los talleres como para el proceso de seguimiento y evaluación consideramos valioso el monitoreo de los niveles de cohesión e integración de cada grupo en particular y de todo el grupo de participantes. Se observará por ejemplo, la forma cómo se integran los grupos, quienes participan mayormente, quienes coordinan, orientan o guían al grupo, cuáles son las motivaciones, cuáles son sus conflictos, sus formas de comunicación, los liderazgos que se presentan, etc.
Uno de los aspectos importantes a tener en cuenta en la comunicación grupal es propiciar la participación de todas las personas en los debates, conversaciones, de manera que todos/as tengan opción, posibilidad y oportunidad para expresar sus criterios. Cuando hay mayor libertad para comunicarse, los grados de satisfacción y las motivaciones para los talleres son mayores.
El/a Facilitador/a debe interpretar la dinámica comunicacional del grupo, para conocer el comportamiento del grupo frente a los temas o a las situaciones que se le presentan.
El ambiente del taller debe favorecer una buena comunicación, se deberán dar espacios de tiempo en cada jornada para tratar los problemas del grupo si hubiere tal necesidad, de lo contrario la concentración del grupo se verá disminuida en el tratamiento del tema y por el contrario ésta se desviará frecuentemente en la resolución del problema que está pendiente.
En la interacción grupal surgen muchas veces barreras y conflictos en la comunicación, los mismos que pueden romper con la armonía interna y puede ser la causa de otras dificultades mayores que se presentan en la vida del grupo.
Las deficiencias de comunicación pueden ser también una razón para que los/as facilitadores/as y asesores/as no puedan llegar bien al grupo y no puedan desarrollar al máximo su potencialidad. Estas deficiencias pueden ser por comunicación que va en una sola dirección, por comunicación restringida a determinadas personas, por canales inadecuados para informar y comunicar, falta de libertad para expresarse, entre otros, y merecen ser atendidos con oportunidad para mantener la cohesión del grupo.
- Los/as Facilitadores/as y Asesores/as deben aproximarse al lenguaje propio de los grupos, es decir es necesario el conocimiento de los modismos, jergas y argots que se utilizan entre los /as participantes, y observar como se da la influencia en el grupo de estas formas de expresión, constituyéndose en un lenguaje común. Este conocimiento ayuda en el proceso de involucramiento y establece vínculos más sólidos con el grupo
Participar quiere decir ser parte de, indica la posición de cada persona en el grupo, de sentirse integrada en algo, de hacer algo.
Promover la participación activa de los/as participantes en el grupo es una tarea que debe ser permanente. El participar implica no únicamente la asistencia a los talleres, implica niveles de involucramiento y apropiación de la propuesta, significa vivir cada uno de los momentos con intensidad, compromiso y grados de afecto.
Es importante señalar que no todas las personas participan de la misma manera en los grupos y que también existen personas que participan más activamente que otras. Cabe también indicar que generalmente se valora la participación de quienes hablan más o se expresan mejor, de quienes hacen un trabajo más notorio o público. Nuestra propuesta considera que la participación hay que verla desde distintos ángulos, respetando las diferencias individuales, valorando a todas y cada una de las formas de participación. Por ejemplo hay personas que sobresalen más escribiendo, otras dibujando, otras hablando, otras coordinando o dirigiendo los grupos, incluso hay personas que desde el silencio son un gran aporte y hay que saber reconocer. Todas estas expresiones de participación son válidas y se complementan en el grupo.
Lo que sí es importante es que los grados de participación dependen al igual que otras cosas de las motivaciones, de los niveles de seguridad y confianza existentes en el grupo, del ambiente que se viva en su interior.
Para el buen desarrollo de los talleres debemos propiciar un ambiente democrático y un clima de confianza que sustente la participación activa de cada uno/a de sus integrantes. Para ello debemos contar previamente con la planificación de los talleres, la misma que utiliza como recurso las técnicas participativas que serán seleccionadas para cada taller. Además se garantizará que los/as facilitadores/as tengan un buen nivel de experiencia en manejo de grupos y de estas técnicas para cumplir con este objetivo de potenciar la participación individual y grupal.
En resumen para trabajar con grupos sugerimos:
El ambiente en el que se desarrolla el grupo debe ser tomado en consideración, tiene relación con el espacio físico, con las condiciones del medio pero sobre todo con el clima grupal que se haya creado. Las relaciones interpersonales y de grupo son fundamentales cuidarlas para crear un ambiente positivo que asegure la cohesión, la participación activa y motivada del grupo.
En los grupos, generalmente se dan dificultades de relación, que tienen que ver con formas culturales de ser. La comunicación basada en los chismes y comentarios son aspectos que debemos frenar dentro de los grupos. Del ambiente en que vive el grupo depende mucho los resultados obtenidos a lo largo del proceso educativo.
Nosotros/as consideramos fundamental promover la vivencia de valores humanos que nos permitan un ambiente de fraternidad, confianza y seguridad dentro del grupo. Quienes coordinan los grupos deberán estar atentos para fortalecer valores como la solidaridad, el respeto, la consideración, la justicia, la responsabilidad, la puntualidad, la sinceridad, etc.; así como para reducir o la práctica de antivalores que nos perjudican personal y socialmente, a partir de crear conciencia propia y autocrítica. Las normas de convivencia aportarán mucho para cumplir con este objetivo.
"El clima del silencio, la actitud del silencio, la conquista el silencio". Cuando en la vida grupal entramos en conflicto, generalmente se crea un clima de tensión, de agresión, de culpabilización. Las expresiones más frecuentes son los resentimientos, la falta de comunicación, la queja, el chisme, la oposición.
Cuando se presenta el conflicto en el grupo, la idea es acallar las ideas negativas y destructivas frente a los problemas que se presenten. El silencio es la mejor medida para lograr la autorreflexión, la autocrítica. Saber reconocer que en algo nos equivocamos y que de alguna manera todos y cada uno/a estamos contribuyendo para que se presente y se agudicen los problemas.
Guardar un silencio sin ira, con atención a nuestro interior y con disposición para escuchar las opiniones de otros/as e intentar no juzgarlas, respetándolas como ideas de otro ser humano. Este es el primer paso para salir del conflicto.
En nuestro proceso de formación consideramos al conflicto como un momento pedagógico que nos puede servir de impulso para el crecimiento personal y grupal. Para que el conflicto sea realmente ilustrativo, educativo debemos procurar salir del conflicto airosamente, sin sentimientos negativos.
Nosotros/as consideramos que en la dinámica de formación que vamos a iniciar existirán muchos momentos de conflicto. El papel de los/as facilitadores/as y asesores/as será buscar un punto de encuentro entre los desacuerdos y disputas que se presenten, buscar el diálogo como la manera más eficiente de llegar a solucionar los conflictos y apoyar a quien lo necesite para hacer entender los conflictos internos y canalizarlos adecuadamente.
Para esto, en esta propuesta contaremos con el aporte valioso de los/as asesores/as externos, quienes tendrán la responsabilidad de ayudar en los casos más complejos y profundos de tensiones, conflictos, angustias, que se presenten tanto a nivel individual como de grupo, como fruto de las experiencias que se viven en los talleres; creando un ambiente de contención para los problemas y de impulso y motivación para resolverlos.
Para enfrentar los momentos de conflicto podemos sugerir lo siguiente:
Todo grupo debe contar con normas para garantizar su funcionamiento y vida activa. Las normas constituyen preceptos por los que se regirán todas las decisiones que se relacionen con la vida grupal. Son el conjunto de reglas establecidas que deben ser aceptadas y acatadas por los/as integrantes de un grupo, o por la gran mayoría; y pueden implicar costumbres, códigos, tradiciones, valoraciones, modas, manías, expresiones de lenguaje, etc. que están relacionadas con las conductas esperadas para el grupo y para cada participante.
Una característica relevante de las normas es que tienen un carácter evaluador, porque permiten tener juicios sobre lo que es lo ideal, lo que se considera más valioso o lo que se cree es bueno. En este sentido, las normas son un punto de referencia para el comportamiento de cada persona dentro del grupo, es la guía para sus acciones y ayuda a medir o lo que es justo o injusto, lo que es apropiado o inapropiado, de lo aceptable y no aceptable.
Sin embargo las normas deben ser flexibles y debe permitir un nivel aunque sea mínimo de tolerancia ante el incumplimiento o desvío de las normas. Así, si la mayoría acata las normas y solo un pequeño grupo las incumple no hay conflicto, pues es el mismo grupo que se encarga de ejercer presión para hacer cumplir las normas. Caso contrario, cuando es la mayoría del grupo que trasgrede las normas surgen conflictos por desacuerdos, insatisfacción o inconformidad con la norma asumida.
Por esto, para establecer las normas dentro de los grupos tenemos que procurar que sean elaboradas por los mismos grupos, que sean los suficientemente debatidas y analizadas y llevadas a consensos antes de su aprobación.
En la vida grupal la construcción de normas es primordial para mantener la cohesión y estructura del grupo. La existencia de normas exige de cada uno/as de los/as participantes un esfuerzo, respeto y sujeción a lo que determina el grupo. El respeto a las normas favorece al proceso educativo, en cuanto se crean condiciones y un ambiente de fraternidad, armonía para el trabajo y del justo ejercicio de deberes y derechos.
En la propuesta educativa que estamos desarrollando la construcción de normas de convivencia grupal ocupa un lugar central en cada jornada de formación y planteamos que sean vividas tanto al interior de los talleres como en las actividades extracurriculares, en la vida personal, familiar, y social.
La normas de convivencia grupal se construyen a partir de aspectos comunes que identifican a los/as participantes en el grupo: valores, principios, ideologías, experiencias, formas de vida y que dentro del proceso pedagógico van plasmándose en ideas y compromisos de prácticas nuevas que ponen énfasis en el respeto, en la calidez, en la solidaridad, en la justicia, en la equidad de las relaciones humanas. Esto favorecerá obviamente en mejorar el proceso de interaprendizaje y la formación de valores individuales y grupales.
Una norma de convivencia grupal puede surgir por la influencia de las opiniones, ideas, valores, costumbres que tengan los/as integrantes del grupo en ese momento y que posiblemente pueden variar de acuerdo a las circunstancias, al lugar o al momento.
Para el diseño de normas de convivencia grupal se requiere que tengan en cuenta ciertas características básicas:
El papel del/a facilitador/a en este sentido, será de apoyar al desarrollo de normas de comunicación que aporten al proceso educativo, a la cooperación y a las relaciones interpersonales y del grupo. Estas normas pueden ser:
Factores de riesgo de los grupos
En la vida grupal se pueden presentar varios riesgos muchos de ellos que no pueden ser predecibles:
Un taller es una estrategia de trabajo que promueve la construcción colectiva del conocimiento, a través de promover un alto grado de participación grupal y el intercambio de experiencias y conocimientos
Es necesario que los talleres y/o eventos de formación a realizarse, obedezcan a un plan de formación elaborado por la institución/organización o grupo para un tiempo definido y que considere algunos aspectos a tomarse en cuenta:
Con los aspectos anteriores, podemos llegar a la planificación del taller. Para ello, nos serviremos de un cuadro de planificación, el mismo que integra los elementos que debe tener un taller y que son los siguientes:
1. Tema GeneralAquí se señala el tema del taller, el mismo que debe surgir de un diagnóstico previo de los intereses del grupo en cuanto a temas de formación.
El TEMA GENERAL, es el tema que abarca a los contenidos que vamos a tratar. Este tema incluye los subtemas que se desarrollarán a lo largo del taller. Siendo un tema general debe ser un tema que aborde la realidad del grupo y esté en función de lograr una visión crítica de la realidad.
Señalaremos en esta parte las características del grupo con el cual se va a realizar el taller: a qué sector social, organización, grupo o institución pertenecen; el número de participantes.
Se indica el lugar y fecha en que se realizará el taller.
En esta parte indicaremos con claridad qué es lo que queremos lograr con la realización de ese taller y con el tema que nos hemos planteado. Para definir el objetivo que va a guiar nuestro taller debemos hacernos la pregunta ¿ Qué es lo más importante a conseguir con este taller?. Es necesario que seamos concretos/as al responder la pregunta para no sobrepasar las posibilidades reales del taller.
Por ejemplo si vamos a hacer un taller sobre Derechos Humanos, no podemos proponernos como objetivo transformar el Sistema de Justicia y la sociedad ecuatoriana, pues sería imposible lograrlo tan solo con la ejecución de talleres. Este sería más bien un objetivo para proyectos de largo aliento. Para un taller de esta naturaleza vale la pena proponernos algo más práctico y alcanzable en unas pocas horas de capacitación
Es el tema generador que se divide en varios subtemas que tienen secuencias lógicas entre sí.
Los temas y subtemas son desarrollados en los contenidos.
Es lo que queremos lograr con cada subtema que estamos tratando, y tiene relación con el objetivo general.
Toda planificación de taller requiere preparar previamente una guía de contenidos que sea ágil, sintética y que sea adecuada al grupo con el que se va a trabajar y al tiempo del que se dispone.
Para formular los contenidos tenemos que realizar un proceso de investigación sobre el tema general del taller y escribir toda la información básica que podamos conseguir al respecto en torno al tema.
Los contenidos deben ser manejados con seguridad por parte de quienes coordinan el taller.
Debemos estar lo suficientemente preparados/as y dispuestos/as a absolver las interrogantes que el grupo plantee sobre el tema. Para ello es necesario contar con materiales de apoyo sobre los intereses del grupo.
En el cuadro de planificación, los contenidos únicamente irán a manera de síntesis sobre los aspectos que van a desarrollarse en cada subtema.
Los contenidos más en detalle se escribirán aparte del cuadro de planificación.
En esta sección de la planificación se detallan las técnicas que se van a emplear para trabajar en cada parte del taller. Las técnicas son herramientas que harán el desarrollo del taller más ameno, participativo y didáctico.
En un taller será necesario el empleo de varias técnicas para abarcar los contenidos previstos y los objetivos que se plantean cumplirse. Debemos reflexionar bien sobre lo que pretendemos lograr con una técnica antes de usarla.
En el procedimiento se detalla con claridad que es lo que se va a hacer al aplicar cada una de la técnicas, mientras más clara sea la redacción que hagamos de esta apartado más facilidad tendremos para coordinar el taller y evitaremos confusiones.
Se registran los materiales que necesitamos para el taller así por ejemplo materiales de papelería, de desecho, material artístico, música, espacios, etc.
Se debe registrar el tiempo que se calcula para desarrollar cada subtema. Se requiere mucho tino en el manejo del tiempo para no cansar a los/as participantes.
Se debe incluir tiempo para un receso.
En la hoja de planificación se escriben las personas que tendrán la responsabilidad de coordinar el taller. El diseño, investigación, ejecución y evaluación del taller debe, de preferencia, ser un trabajo de equipo, así la coordinación mejorará mucho con el trabajo colectivo.
Cada persona que participa en la coordinación del taller, asumirá una parte del mismo.
Hay que tener cuidado en no entrar en pugnas y discusiones entre las personas que coordinan, las divergencias que se tengan se resolverán después.
En la realización del taller necesitaremos más de una técnica para cubrir los temas a tratarse y para posibilitar un proceso ordenado y progresivo en la construcción del conocimiento.
Las técnicas de trabajo grupal deben ser flexibles, puede ser recreadas y modificadas por el/a facilitador/a de acuerdo a sus necesidades del momento. Las técnicas requieren del buen manejo, ingenio, creatividad y objetividad de quienes las aplican.
Cualquier técnica de trabajo grupal cuentan con tres pasos grandes a seguir:
1. Motivación, que es el momento en que se invita al/a participante o al grupo a realizar la técnica y se dan las explicaciones necesarias para realizarla.
2. Desarrollo de la técnica, que es el momento en que se realiza la técnica en sí misma. Es cuando se llega a hacer reflexiones, análisis del tema o asunto que se quiere tratar.
3. Compromiso o conclusión. Es el tercer momento en el cual se llegan a sacar conclusiones en base a lo trabajado en el paso anterior y se llegan a consensos o acuerdos individuales y grupales y que se los puede aplicar en distintos espacios como: el taller, la casa, la comunidad, las instituciones, etc.
Existen varios textos sobre técnicas participativas y grupales. Recomendamos a los/as facilitadores/as que cuenten con un libro o folleto al respecto. Las técnicas de trabajo grupal pueden ser de dos clases:
Son técnicas que buscan armonizar al ser humano en cuerpo y mente, restablecer el equilibrio físico y emocional, encontrar momentos para el contacto íntimo de cada persona con su mente y espíritu, favoreciendo al equilibrio de las fuerzas internas y externas que son el motor de la vida de las personas.
El cuerpo funciona así mismo como detector energético y nos informa a través de las sensaciones y de los síntomas sobre aquello que no está bien en nuestro orden interno y externo. Cuando estamos expuestos/as a energías positivas nos sentimos vitales. Pero si recibimos influencias negativas perdemos energías, sentimos dolores y malestares. De esta manera nuestro cuerpo nos comunica no solo lo que sucede con él mismo sino lo que sucede con nuestras vidas.
Cuando trabajamos con seres humanos estamos trabajando con un cúmulo de energías, diversas, hermosas y proclives a un mayor desarrollo, pues esta es la tendencia natural de los seres humanos. De allí que saber que estamos tocando en el microcosmos de los demás cuando facilitamos un taller, significa redimensionar la importancia de los contactos humanos que son contactos corporales.
La armonización en los talleres es una aspecto muy importante a tomar en consideración, puesto que al propiciar espacios en los que los/as participantes encuentren su equilibrio físico y emocional estaremos creando condiciones adecuadas para el trabajo y apoyando a un mejor desarrollo del proceso de aprendizaje. Existen varias técnicas de armonización, entre las que tenemos las siguientes:
Recordemos que la respiración es la función más importante de nuestra vida, podemos soportar sin comer o beber durante varios días; pero en cambio si dejamos de respirar durante algunos minutos corremos el riesgo de asfixiarnos.
Normalmente no tenemos conciencia de nuestra respiración sino hasta el momento en que tenemos que hacer un esfuerzo en el cual nuestro sistema nervioso se pone en tensión; es cuando nuestra respiración se altera, se agita y se nos vuelve difícil mantenernos en disposición y buen ánimo. Cuando la respiración es más lenta mejora nuestro fluido de energía y nuestra salud y nos permite ponernos más en contacto con nuestros sentimientos, entendernos más y tener más capacidad de ponernos en contacto con los demás.
La respiración es uno de los aspectos que debemos tomar en cuenta en la facilitación de los talleres, pues si manejamos adecuadamente nuestra respiración nos estaremos proveyendo de energía para poderla compartir y retro-alimentar al interior del grupo de trabajo. Además la respiración adecuada, oxigena bien el cerebro y esto favorece a la adquisición y fijación de aprendizajes. Por esto, el hacer ejercicios de respiración es de gran utilidad en los talleres, ya que dispone física, mental y emocionalmente tanto a facilitadores/as como a participantes para tener un mejor rendimiento, una mejor atención, concentración y participación durante la jornada.
Hay varios tipos de respiración: alta, media, baja y completa.
La relajación es el estado de equilibrio y distensión que puede alcanzar nuestro cuerpo y nuestra mente; es otro aspecto que se debe tomar en cuenta en la facilitación de los talleres, pues a la vez que es parte del estado natural en que se debe desarrollar el taller, también la relajación constituye un momento de motivación y distensión grupal.
En medio de la tensión que nos produce el momento de hablar en público, o la exigencia de participar dentro del grupo, el equilibrio junto con la relajación y el autocontrol permitirá una participación fluida, un ambiente tranquilo y disipado de modo que todos puedan expresarse y ser escuchados libremente y que lo que se diga y haga tenga real incidencia en el grupo.
Con una adecuada relajación conseguiremos un mayor dominio de nosotros/as mismos/as, permanecer con calma y tranquilidad frente a nuestra vida personal y organizativa, además nos permite el hacer frente a las diversas situaciones con un rendimiento mayor y menor fatiga.
El lograr relajarnos depende de nuestra voluntad, de lo que deseamos lograr, de como manejamos nuestras emociones y sentimientos.
Existen varias técnicas para relajarnos como escuchar música, leer, descansar, hacer ejercicios suaves, cambiar de actividad, meditar, etc. Para relajarnos también podemos utilizar nuestra misma tensión muscular, llevarla al máximo y soltarla de manera rápida, y utilizar nuestro auto-convencimiento.
En la sociedad violenta en la que vivimos, nuestro cuerpo vive un conjunto experiencias insatisfactorias que lo atrofian, deforman, desgastan, maltratan. De la misma manera que a los grupos sociales empobrecidos se los oprime y se los sojuzga, también nosotros/as oprimimos y sojuzgamos a nuestro cuerpo exigiéndole el cumplimiento de un conjunto de tareas y obligaciones con acciones que le impiden moverse en otros libremente o en otros sentidos que no sea el trabajo, el placer por el placer, o la enajenación del cuerpo.
En este proceso de formación involucramos al ser humano también en su dimensión corporal, queremos reaprender a mover nuestro cuerpo, a sentir la espontaneidad de sus fluidos, de sus ritmos, a sentir nuestros miembros como parte de un todo maravilloso. Queremos recuperar al niño y a la niña que nos habita a través de movimientos lúdicos, rítmicos, libres que despierten la fuerza transformadora de nuestros cuerpos.
A través de la expresión corporal permitimos exteriorizar aquello que generalmente dejamos en el mundo inconsciente y que refleja un esquema corporal endurecido. Al recuperar la flexibilidad de nuestro cuerpo y modificar nuestro esquema corporal modificamos también nuestra forma de ser y de pensar.
La modernidad, los avances tecnológicos han convertido a la sociedad en un espacio de ruido, de agitación y tensión permanente. Estamos entrampados en un mundo donde se ve a los seres humanos como seres sometidos al trabajo, a la parranda, al bullicio, a todo lo que es alejarse de sí mismos. Cada vez tenemos menos oportunidades de vivir la paz interior.
Por estas razones hacemos especial énfasis en la necesidad de recuperar el silencio como forma de diálogo interior. Al callar nuestro ruido externo, al dejar de hablar y escucharnos internamente se hace más cercana la posibilidad de reconocernos y valorarnos en nuestra profundidad, así como dialogar con el universo y porque no, con Dios.
Este diálogo sin palabras, este diálogo con el espíritu permite tomar conciencia de la magnificencia de este mundo en que vivimos y de la dimensión maravillosa que los otros seres humanos tienen. Nos permite también contemplar con ternura y con asombro las infinitas posibilidades de reconstituir el tejido cósmico.
En los talleres también sugerimos el empleo de la técnica del silencio como un momento pedagógico que facilita la interiorización del conocimiento, o la reflexión profunda y serena, puede ser ayuda valiosa en el desarrollo de temas emotivos, polémicos, en las situaciones de conflicto y de tensión.
Las técnicas participativas son herramientas didácticas que propician la interacción grupal, una participación democrática en los procesos de conocimiento, permite poner en común las experiencias e ideas de los/as participantes, y propician la creación y recreación colectiva del saber en su sentido más amplio.
En muchos casos frente a la temática de las técnicas participativas se corre el riesgo de pretender hacer un recetario que sirva de ABC para desarrollar el trabajo con personas y grupos. Esto limita la capacidad propia de pensar y crear nuevas formas de trabajo con los grupos, convirtiendo a los/as facilitadores/as en meros/as repetidores/as del camino ya andado.
Reconociendo la validez del conocimiento acumulado en torno a las técnicas participativas y su utilidad práctica, creemos fundamental innovar a partir de la experiencia y creatividad de cada uno/a de los/as facilitadores/as. Sin embargo, el/a facilitador/a de un taller requiere un conocimiento previo del grupo y sus características, los objetivos que persigue el taller, la temática a tratarse y el manejo de las técnicas que se han de utilizar.
Existen varias clases de técnicas participativas. Las que señalamos a continuación, son solo un ejemplo de las múltiples que existen y hay que utilizarlas para lo que fueron destinadas, en el momento oportuno y con un conducción correcta. Así, una técnica de animación servirá para animar al grupo y no para otro objetivo, otras servirán para la reflexión de un tema. No debemos pretender usar una técnica más allá de las posibilidades de la misma.
Lo que damos a continuación son únicamente pistas para desarrollar, crear, inventar, innovar, cambiar nuestras formas de trabajar con técnicas de participación individual y grupal, considerando que el juego es una expresión de libertad y cooperación, que la relajación es un momento necesario para apropiarnos del conocimiento de manera serena y con calma, y que los ejercicios corporales son elementos para despertar nuestra inteligencia emocional y movilizar nuestra energía vital con fuerza transformadora.
Las técnicas de participación grupal pueden ser:
1) Técnicas de Presentación: son juegos sencillos que permiten un primer acercamiento y contacto. Fundamentalmente son técnicas destinadas a aprender los nombres y cualidades mínimas de las personas. Son técnicas idóneas cuando los/as participantes no se conocen, es el primer encuentro.
2) Técnicas de Motivación: permiten una ligera introducción a la temática que se va a abordar en cada taller, pueden estar constituidas por ejercicios de expresión corporal, relajación, juegos grupales, ejercicios de respiración, pequeños momentos de meditación, etc.
3) Técnicas de Conocimiento o Reflexión: facilitan el análisis personal y colectivo de los temas que se abordan en una reunión, encuentro o taller.
4) Técnicas de Afirmación: son aquellas en las que tiene un papel prioritario la afirmación de los/as participantes como personas, y del grupo como tal. Ponen en movimiento los mecanismos en que se basa la seguridad en sí mismo/a, tanto internos (autoconceptos, capacidades, autoestima), como en relación con las expresiones exteriores (papel en el grupo, exigencias sociales)
5) Técnicas de Confianza: son aquellas que posibilitan probar y estimular la confianza en uno/a mismo/a y en el grupo. Pretenden fomentar y afirmar las actitudes de solidaridad para prepararse para un trabajo en común.
6) Técnicas de Comunicación: buscan estimular la comunicación entre los/as participantes e intentan romper la uni-direccionalidad de la comunicación verbal en el grupo, en la que normalmente se establecen papeles limitados. Favorecen la escucha activa y estimulan la comunicación no verbal (expresión gestual, contacto físico, mirada) para favorecer nuevas posibilidades de comunicación.
7) Técnicas de Cooperación: son técnicas en las que la colaboración entre las participantes es un elemento esencial. Ponen en cuestión los mecanismos de los juegos competitivos creando un clima distendido y favorable a la cooperación en el grupo. Pretenden que todos / as tengan posibilidades de participar y en todo caso evitan hacer de la exclusión el punto central del juego.
8) Técnicas de Resolución de Conflictos: son técnicas en las que se plantean situaciones de conflicto o algunos aspectos relacionados con éstas. Unas hacen énfasis en el análisis de situaciones conflictivas, otras en los problemas de comunicación, en el conflicto, en las relaciones poder-subordinación, en la toma de conciencia de los/as otros/as. Aportan a las personas y al grupo elementos para poder afrontar los conflictos de una manera creativa.
Los siguientes pasos son básicos tomar en cuenta para la selección y aplicación de una técnica:
Lo que a continuación se presenta son ideas centrales sobre las temáticas a desarrollarse en los módulos de formación de Educación para la Paz, la No Violencia Activa y la Objeción de Conciencia, que ponemos a disposición de ustedes, con el propósito de que sirvan como elementos básicos que puedan ser ampliados y aclarados a partir de sus propias reflexiones, experiencias e investigación.
Aunque se entiende al activismo como la tendencia a actuar por la acción misma, nosotros/as consideramos al activismo como el conjunto de acciones que desarrollan los movimientos sociales y los protagonistas de los acontecimientos sociales con la finalidad de defender sus planteamientos y sus proyectos.
Son variadas las acciones que se desarrollan para sensibilizar, concienciar, exigir, difundir las propuestas hacia la opinión pública y son estrategias de lucha de los movimientos frente a las coyunturas y a las estructuras sociales inequitativas.
Es la persona, o grupo que participa activa y organizadamente en la práctica de acciones directas conducentes a lograr objetivos políticos o sociales.
Son las relaciones de poder, que se establecen entre adultos/as y jóvenes o niños/as, que aparecen como naturales, donde se imponen relaciones asimétricas, de discriminación en razón de la edad.
El adulto-centrismo se origina en el sistema patriarcal que idealiza al hombre como un ser superior a todo género humano. "Todo lo que no es hombre es menor". Así es como surge la subordinación de los/as menores a los hombres mayores. Aparece entonces el mundo adulto.
Este sistema patriarcal, a través del adulto-centrismo plantea, que como parte del orden natural los/as adultos/as protejan a los/as menores, es decir a los/as jóvenes, a las mujeres, a los/as niños/as y ancianos/as.
El adulto-centrismo descansa sobre la imagen de que los/as jóvenes, mujeres y niños/as son incapaces, irresponsables e inmaduros y que por el contrario los adultos son capaces, maduros, tienen identidad e independencia y por esta razón jóvenes, mujeres y niños/as se encuentran invisibilizados.
Con este término se define todo aquello que se opone a la justicia y a la equidad. La Asimetría representa la falta de armonía y justicia entre las personas similares entre sí por su condición de seres humanos y que sin embargo tales se ven desprovistos de lo que les corresponde en legítimo derecho. Así se ve negada su condición humana y su acceso a un buen nivel de vida en los ámbitos económico, social, político, cultural, emocional y afectivo.
Autoestima es el conjunto de juicios y conceptos que las personas tenemos sobre nosotras mismas. Es la relación de una persona con la imagen que tiene y cree de sí misma, es decir es la forma como se ve, se siente y piensa que es esa persona.
La Autoestima parte del reconocimiento y aceptación de la propia identidad, de todo aquello que permite ser diferente y a la vez ser semejante de las demás personas.
El concepto de autonomía involucra a todos los seres humanos, poblaciones y naciones que luchan por mejorar las relaciones desiguales de poder.
Es la potestad que tiene una persona, una institución para regir su vida de manera propia e independiente, estableciendo sus propios principios de funcionamiento, de comportamiento ético y estableciendo las relaciones que son fundamentales para su existencia.
En el concepto de autonomía, con relación a los seres humanos en general y a las mujeres en particular, se distinguen cuatro niveles:
La autonomía física: que significa el control sobre el cuerpo, la fertilidad, la sexualidad, la salud.
La autonomía económica: que tiene relación con el acceso igualitario y el control sobre los medios de producción.
La autonomía política: que significa autodeterminación política, es construir una base de poder hacia objetivos autodeterminados.
La autonomía socio-cultural: significa el derecho a una identidad independiente, a la estima social y a la autoestima.
Los cuatro niveles de autonomía no pueden entenderse separadamente, sino que están relacionados unos con otros
Es la satisfacción de las necesidades humanas fundamentales por medio de la autogestión y por medio de coordinación de esfuerzos y acciones del Estado y la sociedad civil para superar la pobreza. Todo esto en medio de un ambiente favorable para las relaciones humanas, la naturaleza, y el avance tecnológico.
La calidad antes que una realidad tangible es una necesidad humana por conquistar. En la base de la calidad de vida está la idea del bienestar de los seres humanos es decir vivir con dignidad.
La calidad de vida no se refiere únicamente al bienestar material sino a las oportunidades que tenemos las personas en cuanto a mejorar nuestra vida actual, a tener una vida prolongada y saludable, al acceso a recursos científicos, tecnológicos, espirituales, a la participación social, a la recreación, al tiempo libre, al cumplimiento de los Derechos Humanos y las libertades políticas, todo esto siendo sujetos del desarrollo.
Ciudadanía significa ser sujetos de derechos y responsabilidades, con la posibilidad de acceder a la tierra, a la alimentación, vivienda, salud, transporte público, trabajo, recreación, información, seguridad. Incluye también el derecho a la libertad de organización y a participar en toda la vida pública, comunitaria, de la región y/o Estado. Además implica el ejercicio de nuevos derechos como el derecho al tiempo libre, el derecho al placer, al crecimiento espiritual.
El ejercer ciudadanía activa significa participar directamente en la vida política del país, ser actores/as del desarrollo humano en los barrios, las comunidades, buscando una relación directa y clara entre los poderes estatales y la sociedad civil.
También el ejercicio de la ciudadanía implica reconocer y respetar a los diversos sectores que componen la sociedad como sujetos con diversos intereses y necesidades.
Es el estado material en el cual viven las personas, así: educación, empleo, vivienda, salud, recreación, seguridad, acceso a servicios básicos, a tecnología, a instrumentos perfeccionados, a habilidades para el trabajo, etc..
En nuestro país la mayoría de la población vive en condiciones precarias de vida, pues los recursos de los que disponen y el acceso a bienes y servicios es absolutamente limitado e injusto, por lo tanto no se resuelven las necesidades básicas y menos aún las necesidades trascendentales.
En su concepción básica conflicto es la incompatibilidad entre personas o grupos, a través de lo cual se percibe que existen entre ellos intereses, valores y aspiraciones contrarios. Son muchos los elementos que concurren en la vivencia del conflicto, con él afloran las emociones y sentimientos, las insatisfacciones y frustraciones, así como las posiciones frente a la vida.
El conflicto se desarrolla en contextos específicos, es decir, que se da en un tiempo determinado, una cultura, un lenguaje, un modo de producción, un tipo de valores, una posición política.
Evelardo Rojas define así al conflicto "Es un proceso causal de confrontación en el cual un mínimo de actores o partes que interactúan en contextos específicos, se relacionan desde posiciones antagónicas en razón de que persiguen al mismo tiempo, posicionarse en forma parcial o total del mismo interés u objetivo físico o psicológico"
J.L. Hocker y W. Wilmat definen al conflicto como "una lucha expresada entre al menos dos partes interdependientes que perciben que sus objetivos son incompatibles, sus compensaciones son reducidas y la otra parte les impide alcanzar sus objetivos"
El conflicto es un proceso natural o intrínseco al ser humano, relacionado a la evolución de la persona, grupo o sociedad. Los conflictos son inherentes a la convivencia humana, por lo que necesitamos comprenderlos, aprender a convivir con ellos y saber cómo debemos actuar en caso de que éstos se presenten.
El conflicto no es negativo ni positivo, según como lo abordemos nos permitirá mejorar como seres humanos, construir valores, normas, madurar y respetar al otro. El conflicto se nos presenta como una oportunidad de crecer.
Es la forma de entender el mundo que tiene cada pueblo y que se expresa en el conjunto de soluciones que encuentran para resolver sus problemas vitales tales como la producción, la comercialización, el consumo, la distribución de la riqueza.
Además cultura son las expresiones del espíritu, las ideas, las creencias, los mitos, los valores, las costumbres, los saberes, e incluye las artes, la ciencia y la técnica; también es la forma que tienen los grupos humanos de relacionarse con la naturaleza.
Dentro de cada cultura se asigna un rol para cada una de las personas que integran ese grupo humano, roles que no siempre responden a principios universales de justicia y equidad.
La democracia es una forma de gobierno del pueblo, en la cual el poder es ejercido en base a las necesidades, intereses y rasgos culturales, proyecto político de la mayoría de la población y en particular de los más necesitados. Tiene como elementos fundamentales la igualdad de derechos, la libertad en todos los órdenes y la ausencia de privilegios, respetando la diversidad de cultura, de género, generacional. A lo largo de la historia de la humanidad, esta forma de gobierno ha sido la máxima aspiración, aunque su construcción se ha visto dificultada por la existencia de clases sociales y polos de poder tanto a nivel nacional como internacional.
El concepto de Derechos Humanos tiene que ver con el bienestar de las personas y con las garantías que aseguren el respeto a su dignidad en relación con la dignidad de los/as demás. Este concepto tiene dos acepciones fundamentales, la primera reconoce que las personas por el solo hecho de haber nacido tiene derechos inherentes e inalienables; la segunda acepción se relaciona con los derechos establecidos por la ley y con el consentimiento de las personas que viven en una sociedad.
Los Derechos Humanos, en base al proceso histórico por el que han atravesado, pueden definirse como un conjunto de principios que se han ido transformando en normas, tanto de Derecho Interno de cada país como normas de Derecho Internacional.
No cabe reducir los Derechos Humanos a simples normas legales, mas bien son principios que hacen posible la justicia, la paz, la igualdad, la libertad.
Es un proceso dinámico que se orienta a elevar los niveles de vida, de bienestar socioeconómico, político y cultural de los pueblos. El desarrollo implica por lo tanto una redistribución de la riqueza, para así atacar las causas de la pobreza a través de la satisfacción de las necesidades del presente, del mejoramiento de la calidad de vida y de la protección del medio ambiente. De esta manera el desarrollo garantiza la vida de las generaciones presentes y futuras.
El Desarrollo local es el proceso por el cual, los/as actores/as e instituciones locales se movilizan y articulan para diseñar, ejecutar y apoyar diferentes acciones y proyectos tendientes a conseguir el bienestar y el mejoramiento de la calidad de vida de la población de un determinado entorno social y político dentro de un ámbito territorial que puede ser provincial, distrital, con identidades comunes,
Es un proceso que se realiza en un tiempo histórico determinado y dentro de una realidad cultural, social y económica; en este proceso una persona desarrolla un conjunto de habilidades, valores, capacidades, destrezas, conocimientos, que le permite interactuar en la sociedad y formarse para la vida.
Podemos decir que la educación implica la posibilidad del máximo desarrollo intelectual, físico, emocional y espiritual que hace que un ser humano se constituya en un ente dinamizador, conciente y activo dentro de la sociedad.
La Educación para la Paz, es un proceso de socialización en el cual se desarrollan capacidades que construyen valores y se toman decisiones para cambiar la problemática de la violencia global, local, familiar y personal.
La Educación para la Paz relaciona conocimientos con valores y actitudes para fortalecer la conciencia de la dignidad que tiene todo ser humano, el sentido de justicia equidad y solidaridad.
Educar para la Paz es educar para la vida entre seres diferentes pero con el objetivo de la búsqueda de justicia.
Es un proceso de formación y capacitación dentro de un pensamiento político de clase, que forma parte de la lucha organizada del pueblo para lograr el objetivo de construir una sociedad nueva, de acuerdo a los principios de justicia y equidad.
La Educación Popular empieza a perfilarse en los años 50, ligada al proceso de industrialización, con la finalidad de extender las oportunidades de escolarización a las clases populares, pues el sistema educativo desde la oficialidad era excluyente, extremadamente elitista y al servicio del sistema capitalista. Sin embargo, su referente principal lo encontramos en el pensamiento y experiencia de Paulo Freire en el Brasil en la década de los 60, quien revoluciona el concepto de Educación de Adultos, dotándole de un carácter político y social.
La Educación Popular se constituye en una práctica de libertad, esto quiere decir que pretende cambiar la conciencia del pueblo para cambiar la sociedad en su conjunto.
Esta concepción implica necesariamente una posición política a favor de los proyectos del pueblo, el empleo de metodologías que logren una cohesión entre formas y contenidos, entre el quehacer y los intereses de las grandes mayorías poblacionales y que permitan la constitución de los sectores populares en sujetos sociales capaces de organizarse y participar políticamente.
La equidad significa no solamente la igualdad de oportunidades, sino además oportunidades diferenciadas de acuerdo a las situaciones de mayor injusticia que hayan vivido los seres humanos. Es decir es necesario propiciar mayores oportunidades para quienes se encuentran en situación de mayor desventaja en la sociedad.
Para entender la diferencia entre igualdad y equidad, sirve el ejemplo de CIDA (NCOS &WIDE, 1992): se puede dar la misma oportunidad a un zorro y a una cigüeña poniéndoles el mismo plato de comida, esto sería igualdad.
Equidad sería poner comida para los dos animales tomando en cuenta sus diferencias, el plato del zorro tendría que ser ancho y un poco hondo, mientras que el plato de la cigüeña tendría que ser hondo y alargado.
Se entiende por espiritualidad, desde el punto de vista antropológico, a las actitudes de fondo con las que se participa en algún proyecto, las causas y motivaciones que sustentan el compromiso propio. Espiritualidad como todo aquello que impulsa, entusiasma y motiva a actuar.
Desde el punto de vista teológico se refiere a al inspiración divina que se recibe del espíritu de Dios.
De una manera más amplia, Espiritualidad es la fuerza interna con la que actuamos buscando la verdad, la justicia y la equidad. Esta fuerza interior se convierte en luz y energía que conduce, anima, guía a trascender en la vida cotidiana y en nuestra práctica social y política.
La Espiritualidad se desarrolla en lo profundo de cada ser humano como un fresco manantial donde se bebe para recuperar la energía para luchar y soñar.
Del griego ethos, es entendida como costumbre, comportamiento. La ética es una parte de la Filosofía que trata de la moral (como normas y reglas que sirven para hacer el bien y evitar el mal entre los seres humanos), y las obligaciones del ser humano involucrando todos los aspectos de la vida humana: personales, sociales, políticos, económicos, culturales, etc.
Ética es sobre todo el conjunto de valores y principios que los seres humanos tenemos para defender la vida.
En la época actual debido a la profunda crisis de valores se hace urgente retomar la formación ética como una bandera de lucha por la vida en su dimensión más integral.
Exclusión es un concepto nuevo, elástico, relativo y complejo, con una profunda carga ética y política. Hablando etimológicamente el término exclusión proviene del término latino excludere que quiere decir dejar fuera de un sistema cerrado o fuera del lugar que ocupa.
En el campo socio-económico la exclusión es un concepto considerado como un producto propio del nuevo modelo tecnológico y económico. Nunca hubo un proceso de exclusión tan fuerte y dramático como el que vivimos en esta época de transformación tecnológica y globalización del mercado.
Con los cambios tecnológicos y el modelo neoliberal, la exclusión se convierte en un fenómeno profundo, dramático y generalizado, pues la sociedad neoliberal lleva implícito en sus entrañas el gueto porque no solo se permite la exclusión sino que permanentemente se la está fabricando pues lo prioritario es la productividad, la eficiencia, la tecnología, el utilitarismo y la competencia del mercado.
Por estas razones se privilegia a los ricos y mejor preparados en las ramas necesarias para el mercado, excluyendo a los pobres menos favorecidos del "círculo sagrado producción-consumo"
La exclusión golpea a los sectores más frágiles de la población tales como niños/as, ancianos/as, jóvenes, y a las mujeres, siendo excluidos tanto a nivel económico, político, cultural y tecnológico.
Son el conjunto de características sociales, culturales, políticas, psicológicas, jurídicas, económicas que se dice deben tener las mujeres por un lado y los hombres por otro lado. Estas características no nacen con las personas, sino que son producto de aprendizajes adquiridos socialmente, y crean diferencias de roles y oportunidades entre hombres y mujeres.
El género es una categoría relacional de análisis que refleja la construcción social, cultural e histórica de lo que es ser hombre y de lo que es ser mujer. Las relaciones entre hombres y mujeres expresan actitudes, valores, características, sentimientos, etc. como mecanismos de control y de ejercicio de poder, así por ejemplo en la familia, en la escuela, en el trabajo.
es la participación de los ciudadanos y ciudadanas en la administración directa de los recursos y en la toma de decisiones; gestión implica gobierno y poder.
Es la administración de los recursos y la toma de decisiones de los ciudadanos y ciudadanas que se obtiene en base a negociaciones y/o acuerdos con otras instituciones u organizaciones.
Es la participación activa de la población en la resolución de sus propios problemas
La gestión local significa la participación directa de la población en el manejo y administración de los recursos, del territorio en que vive y de los poderes que existen en los diferentes espacios de su vida.
Es una forma de participación y control desde los diferentes grupos y sectores del municipio en la vida de la ciudad.
La globalización es un proceso civilizatorio, que quiere decir un proceso de transformaciones fundamentales en el aparato tecnológico de una sociedad que van acompañadas de reemplazos y aparición de nuevos patrones culturales, proceso que es comparable con la Revolución Industrial de los siglos XVIII y XVIX y que significa una nueva fase del capitalismo, en la cual el consumo es el elemento motor de la globalización.
La globalización busca abrir un gran mercado mundial libre de fronteras, que permita el intercambio comercial entre todas las regiones del mundo, la libre circulación de bienes y servicios. La norma en la globalización es la capacidad de competencia en el mercado. Considera al mundo como un "mercado total".
La globalización se caracteriza por la apertura de los mercados internacionales, el desarrollo del capital financiero, la consolidación de las transnacionales, la reducción de presupuestos para políticas sociales y mayor prioridad para la innovación tecnológica, la desestructuración y fragmentación social. Sin embargo la característica mayor de la globalización es la competencia que se genera entre sistemas sociales y culturales, que da como resultado una jerarquización de la economía y una competencia desigual entre las diferentes regiones del mundo.
En la globalización la idea del consumo infinito que aparentemente se sustenta en satisfacer necesidades se convierte en una trampa porque más que en ninguna época de la humanidad el consumo se torna en un elemento compulsivo que no encuentra satisfacerse nunca.
La contradicción entre globalización y trascendencia humana es más grave aún cuando toda la capacidad de consumo de cosas materiales incluye también al consumo de conocimientos tecnológicos, servicios técnicos, consumo de información, de fetiches informáticos que generan un ser humano cada vez más aislado, alienado y espiritualmente vacío. La globalización significa que el mundo está cada vez más unido tecnológicamente, pero es a la vez más ajeno y más hostil.
En la globalización la idea del manejo del tiempo está condicionada por las urgencias del consumo y de la producción, de ahí que la lógica temporal que se impone es la lógica urbana excluye que discrimina a la lógica de los pueblos, de los que no viven en la ciudad tales como los campesinos, los indígenas. De allí que el no tener tiempo más que para producir o consumir se traduce en una ruptura de las relaciones humanas, familiares, organizativas y sociales.
La identidad es el conjunto de características físicas, psicológicas, emocionales, espirituales que se hacen presentes en la manera de ser de cada persona. Es la forma como está estructurado/a cada uno/a en su ser más esencial, con sentimientos, pensamientos, afectos, palabras, gestos, cúmulos de experiencias internas y externas particulares que interactúan y