
La educación la entendemos como un proceso continuo de modificación de la conducta; busca el desarrollo de la personalidad con sus diversos componentes: carácter, conciencia, actitudes, aptitudes, valores éticos y estéticos y sentimientos. Es decir, el desarrollo de las cualidades humanas como la conciencia y la personalidad, no son procesos innatos, ni obedecen a fuerzas biológicas; si no que son el resultado de la educación, que se da mediante la interacción social, a través de la cual se asimila los conocimientos y la experiencia social.