Sesión IV.- Los objetivos de la educación
Objetivos
· Reforzar el concepto de educación como proceso de modificación de la conducta que busca el desarrollo de la personalidad con sus diversos componentes: carácter, conciencia, actitudes, aptitudes, valores éticos y estéticos y sentimientos.
· Construir con los y las participantes, propuestas de objetivos en educación para la paz que promuevan una nueva ética de comportamiento.
Metodología
Trabajo Individual
Divida a los participantes en dos grupos, los unos son periodistas y los otros son directores-directoras de planteles educativos, donde desde hace 10 años se trabaja en educación para la paz.
Hay un grupo de niños y niñas que iniciaron este proceso de formación y han concluido su educación básica;
Los periodistas entrevistan a los directores sobre cómo son esos niños y niñas -
Qué les diferencia de los niños-niñas y niñas que no recibieron educación para la paz.
Cada periodista debe entregar al facilitador-facilitadora, en tarjetas, los aportes del compañero-compañera.
Los periodistas incluyen sus propias observaciones sobre como son esos niños-niñas.
Trabajo en plenaria
Anote
| Comportamientos, actitudes | Valores éticos y estéticos | Rasgos de carácter, sentimientos |
Trabajo en grupo
Revise el siguiente texto:
Texto de apoyo
HACIA UNA EDUCACION PARA LA PAZ
La educación para la paz requiere de nuevas formas de entender la realidad, se propone una acción educativa que modifique y transforme las actitudes, comportamientos y sentimientos, los juicios de valor, los modelos de vida, forme valores éticos y estéticos y aporte en la construcción de personalidades sólidas con capacidad de comunicarse consigo mismo y con el mundo que les rodea
Melik-Pashaev afirma que, cuando un hombre supera su aislamiento de lo circundante, nace en él un sentimiento de que el mundo exterior, sus fenómenos y objetos aislados le descubren su valor oculto y desconocido anteriormente.
En un mundo donde cada vez se favorece más el individualismo, donde los seres humanos, por su necesidad de sobrevivir, van perdiendo su capacidad de comunicación, donde el hombre, desde edades muy tempranas, reprime su necesidad de expresión; en un mundo donde el ser humano se siente cada vez menos persona y más "cosa" es necesario retomar la dimensión humana en la tarea educativa.
David Fernández señala "Hoy los procesos económicos, tomados en sí mismos, parecen regir la vida, el destino, los afanes y los ideales de los hombres y mujeres concretos. La cultura dominante ha convertido al éxito personal en una nueva religión, cuyas virtudes cardinales son la excelencia, la productividad y la competitividad, al margen de la necesidad de los demás.
Frente a ello, urge resituar al desarrollo humano, a la persona, a la solidaridad y la justicia, como el centro de todo esfuerzo de la humanidad, como el sentido más auténtico de toda fórmula económica, de todo régimen político. Por esto, la educación, entonces, está llamada, también, a ser una herramienta adicional en la transformación social, dirigida particularmente hacia la transformación cultural.
No basta que en nuestra labor como educadores trasmitamos el mundo tal cual es, sin que mostremos, al menos por contraste, sus otras múltiples posibilidades. Es preciso, pues, que en la educación entablemos un diálogo valoral honesto y desarmado con la cultura hegemónica del fin de siglo. Sin un diálogo valoral, cultural, implicado en la tarea educativa, otras empresas transformadoras pueden no llegar al fondo de la realidad.
Una perspectiva así debe permitirnos abrirnos a la comprensión del mundo y de nuestro país como conformados por una multitud de pueblos y culturas. Formular, entonces, la necesidad de una educación pluriétnica y pluricultural que, por lo menos, nos sensibilice a la existencia de otros modos de ser, de pensar y de enfrentar la realidad, diversos al propio.
Y si es cierto que se trata de un diálogo históricamente situado, tiene que incorporar, entonces, dentro de sí, la dimensión de género, de suerte que nos haga avanzar en la equidad a hombres y mujeres; reivindique lo femenino como algo valioso y propio de todos, en su diferencia y en contradicción con una sociedad y educación generalmente jerarquizada y patriarcal.
Una educación para la paz debe reconocer el aporte del pensamiento y lo válido de las nuevas formas de sentir y expresarse de las nuevas generaciones, no puede encerrarse en un discurso adulto-céntrico que invisibilice al niño, a la niña, al y la joven. "Debería, llevar a despertar la sensibilidad e introducir al alumno en el mundo que habita la loca de la casa: la imaginación. Enseñar a pensar sin sofocar la inconformidad, la inventiva; entregar la tradición, sin empañar la mirada de quien mira al mundo por primera vez" .
En el tema ambiental, Yamandú Acosta dice: la educación debe partir del hecho que si bien el ser humano (como quedaba muy claro desde Copérnico) no es el eje en torno al cual gira la totalidad, no puede renunciar a su puesto en el cosmos. Lo que necesariamente debe hacer es intentar una cabal comprensión de la naturaleza;, así como de las posibilidades e imposibilidades que corresponden a su puesto singular.
Los criterios subyacentes a los grandes paradigmas culturales constitutivos de nuestro largo proceso civilizatorio han generado, de un modo no intencional, la crisis ambiental, al haber pautado como legítimos, valiosos o necesarios, ciertos modos de relación con el entorno "natural" asimétricos, sacrificiales o destructivos.
Una educación para la paz debe procurar que el ser humano real y concreto no sea nuevamente desplazado y ocultado por abstracciones, supone considerar a la naturaleza no humana, como condiciones de posibilidad de vida, en cuanto vida humana.
La educación es la ciencia de la esperanza. Una educación que quiere poner en el centro de sus afanes a la persona humana, tiene que ser una educación abierta a las preguntas fundamentales del ser humano, a la verdad, a la belleza, al conflicto, la diversidad, el fracaso y la esperanza, abierta también a los saberes no racionales, como la intuición y la imaginación. La educación que necesitamos es subversiva, como subversivo resulta hoy el amor.
El objetivo central de esta propuesta educativa es desarrollar potencialidades, descubrir nuestras capacidades y afirmar destrezas, pero sobre todo, descubrir sus sueños, construir utopías y fomentar la imaginación
Parafraseando a David Fernández, queremos desarrollar la capacidad de reflexión e indagación de fondo, pero sobre todo, la capacidad de asombro, de sorpresa, ante nuestra propia realidad como personas, y pretendería lograr que se acepten los enigmas del mundo y de la existencia, como propios.
Es necesario recordar que en el corazón de toda educación está planteada la pregunta por la ética: por los valores, por el destino del ser humano, por el ejercicio responsable de la libertad. Entender que el "otro" está en nosotros, la responsabilidad que tenemos frente a los "otros" que habrán de venir en el futuro; así como la dignidad compartida de todos los seres humanos".
Si bien es cierto que queremos una educación efectivamente centrada en el crecimiento de la persona, también pretendemos la humanización de las estructuras sociales, de las condiciones de vida de las mayorías, de la economía, del comercio, del trabajo y de la empresa. Queremos, dicho en otras palabras, una sociedad más justa, más humana, más equitativa.
Incorporar en la matriz inicial los elementos que aporta la lectura.
| Comportamientos | Valores éticos y estéticos | Rasgos de carácter y sentimientos |
Construir objetivos vinculados a comportamientos éticos y estéticos que promuevan una educación para la paz
Construir objetivos vinculados al desarrollo de rasgos de carácter acordes con una propuesta de educación para la paz.
Trabajo personal
Lea el siguiente texto:
Texto de apoyo
Un nuevo día de clases; Nos guste o no, la mayoría de nosotros asistimos a un curso llamado "Violencia Elemental".
No tiene aula fija, ni un día determinado para su realización, nadie nos preguntó si deseábamos asistir; se dicta a cada momento, se enseña en todos lados y a veces somos de los estudiantes más "aprovechados".
Nuestros mejores maestros son los medios de comunicación con su flujo de imágenes y mensajes violentos, la permanente provocación a un consumismo al que no podemos acceder y el individualismo extremo.
A veces, recibimos lecciones también en nuestras familias, en nuestros trabajos, en nuestros centros educativos, tomamos cursos especiales cuando nuestro país está en guerra, hay elecciones o cuando la violencia brota en las calles.
Consciente e inconscientemente estamos continuamente siendo entrenados en la lógica y práctica de la violencia emocional, verbal, física o estructural.
¿Qué aprendemos en esta clase?, Primeramente se nos enseña que el mundo es un lugar peligroso y que los seres humanos son esencialmente violentos.
La segunda lección dice que las únicas maneras de lidiar con la violencia son huirle o utilizarla nosotros mismos, correr o enfrentarnos a golpes, con puñetazos físicos o verbales.
La impresión que tenemos es que la violencia resolverá nuestros problemas de manera decisiva, desafortunadamente, nadie nos dice que los conflictos no terminan cuando utilizamos la violencia, sino que quedan latentes o aumentan.
Una tercera lección plantea que la violencia se alimenta a sí mismo y no puede eliminarse, la respuesta a la violencia es más violencia, pues siempre hay enojo, dolor no resuelto... esto nos condena a un mundo de violencia.
Y obtenemos nuestra calificación máxima, cuando no solo respondemos con violencia, sino que la provocamos en nuestra vida familiar, en nuestro trabajo, en nuestro entorno social.
Así como, sin querer, participamos en este curso elemental de violencia; podría Ud. construir un curso elemental de no violencia activa.?
Cuáles serían las lecciones centrales de este curso.
Cuál sería el requisito para la graduación.
Comente la siguiente frase de Rigoberta Menchú
"No se callen ante la injusticia. Hay que realizar cambios estructurales, los cambios de comportamiento no bastan. Soñemos juntos para intentar construir esta esperanza de paz que exige el conjunto de la humanidad".