Sesión XIX. Técnicas para la mediación
Objetivos
· Facilitar criterios metodológicos y herramientas que contribuyan en el mejor desenvolvimiento de la mediación de conflictos.
· Desarrollar habilidades y destrezas para la mediación de conflictos
Metodología
Trabajo en grupos
Organice a los y las participantes en grupos, de acuerdo al numero de grupos seleccione un número de participantes para que queden fuera de ellos; por ejemplo 5 grupos, 5 participantes quedan fuera.
Los grupos deben contestar la pregunta: Una vez ubicadas las personas, el proceso y el problema, ¿qué aspectos debe resaltar el mediador-mediadora en la narración de un conflicto?.
Mientras los grupos analizan la pregunta los y las participantes que quedaron fuera de los grupos actuarán como reporteros itinerantes, observarán la discusión de un grupo y luego irán por todos los grupos, dándoles a conocer sobre que fue la discusión.
El reportero itinerante a más de recoger sobre qué discute el grupo, observará como es recibido por ese grupo y por los demás.
Trabajo en plenaria
Los grupos deberán presentar sus conclusiones y señalar cuáles de esas conclusiones fueron aporte de los demás grupos.
Luego, los observadores se referirán a las formas en que fueron recibidos por los grupos, sin particularizar.
El facilitador-facilitadora deberá recoger los elementos de aporte de los grupos y analizar en base al siguiente texto.
Guía para el facilitador-facilitadora
Leer y/o comentar el siguiente texto:
El camino de la mediación es una especie de campo minado que pone al tercero imparcial en serios aprietos, de allí que deberá estar preparado para enfrentar una serie de imprevistos y cambios actitudinales sin perder su objetividad.
Para manejar estas situaciones críticas y en general la audiencia de manera satisfactoria ponemos a consideración unas cuantas técnicas y actividades orientadas a ser herramientas básicas para llegar a la cultura del diálogo.
a) Connotación Positiva. Guarda relación con el hecho de otorgar valores o cualidades a los hechos, personas o grupos. La connotación positiva es, entonces, una reformulación centrada en resaltar las características, cualidades o propiedades positivas de los disputantes y de los acontecimientos. La meta es recuperar lo positivo basados en lo que las mismas partes han expresado de forma directa o indirecta en la audiencia.
b) Criterios objetivos.- Son valoraciones reales sobre una determinada cosa o situación, dadas por el mercado, estudios de productividad, opiniones de expertos, valores internacionales, peritajes. Estos criterios nos permiten eliminar, en lo posible, los juicios o puntos de vista subjetivos de los contendientes.
c) Evitar las generalizaciones; exigir puntualizaciones.
d) Posibles salidas o alternativas de solución.
Para lograr esto es necesario aplicar algunas técnicas de apoyo durante la narración del conflicto:
Escucha activa. En primer lugar, el mediador debe aprender a escuchar con empatía, o sea, debe tratar de ubicarse en el papel o realidad de la persona que relata su versión del conflicto, de tal manera que sabrá comprender su posición e incluso podrá descubrir alguno de sus intereses y necesidades.
Si escuchamos activamente podemos identificar:
Que ha pasado (los hechos concretos)
Cómo ha afectado esto a las personas involucradas (aspecto emocional psicológico)
Como ven las dos partes el problema (percepciones)
Cuáles son sus preocupaciones (necesidades e intereses)
Por qué les molesta lo sucedido (sentimientos)
Saber formular preguntas. Como se sabe, la mediación es un proceso de comunicación constante, de allí que el mediador debe guiar esa comunicación en base de preguntas pertinentes y oportunas que ayuden a las partes a entender la situación, a aceptar su responsabilidad y a pensar en posibles salidas.
Existen varios tipos de preguntas, así las informativas o lineales que deben generar la información requerida y necesaria, las recontextualizantes que modifican las percepciones de los contendientes, las reflexivas que se orientan a obtener una visión objetiva y cambian el enfoque de las partes, las circulares para entender la visión del otro y verse como interlocutores.
Las dinámicas. En algunos casos, especialmente cuando existen muchas personas inmersas en el conflicto, es aconsejable usar una serie de dinámicas de grupo para mantener vivo el interés de participación de todos y cada uno de los participantes.
Las reuniones por separado o caucus. En aquellos casos donde se presentan empantanamientos o existen posiciones muy inflexibles o hay reiteración en las versiones de las partes, es necesario proceder a reunirse con las partes en privado, dando las mismas oportunidades y tiempos a los contendientes. El objetivo es hacer que las partes encuentren una nueva posición, se flexibilicen y empiecen a entender al otro a más de saber lo que realmente desean, pues es un medio ideal para descubrir las llamadas agendas ocultas o doble intención que muchas veces existen en las diversas relaciones en conflicto.
La co mediación. Es un instrumento muy útil, pues se refiere a la presencia de dos o más mediadores en casos que por su naturaleza requieren de cierta especialidad.
Terminada la lectura o comentario del texto, el facilitador-facilitadora deberá dialogar con los y las participantes en torno a la incorporación de los elementos aportados por los otros grupos en el propio análisis (si los grupos incorporaron o no, y por qué? y a la actitud con respecto a los reporteros itinerantes.
Que principios se cumplieron
Qué principios no se cumplieron
Trabajo personal
Cada participante deberá elaborar una guía de apoyo al mediador-mediadora, recogiendo los criterios y aportes de los grupos y del texto anterior.