Sesión XXVII. La mediación en los problemas de y entre jóvenes

Objetivo

Incorporar un enfoque de juventud para el análisis de los problemas de y entre jóvenes.

Metodología

Trabajo individual

Reflexionen individualmente en torno a las siguientes preguntas:

  • Qué imagen tiene la sociedad de los jóvenes.
  • Cómo incide esta imagen en los conflictos.

Trabajo en grupos

Organizar grupos y revisar dentro de él las respuestas personales a las preguntas anteriores y en base a ellas trabajar propuestas en torno a ¿qué principios habría que establecer para mediar conflictos entre jóvenes y en los conflictos de los jóvenes con los adultos?.

Elaborar una carta de recomendación a un mediador-mediadora de conflictos de jóvenes y entre jóvenes.

Trabajo en plenaria

Leer las cartas elaboradas por los grupos; de las intervenciones, rescatar aquellos elementos que tienen que ver con:

  • El reconocimiento de las diversas formas de ser joven
  • El reconocimiento de un contexto que estimula al joven hacia el consumo, pero al mismo tiempo, les niega objetivamente la posibilidad de acceder a él, lo que ocasiona crisis que se expresan en violencia.
  • El reconocimiento que la sociedad adulto céntrica se relaciona con los y las jóvenes a través de la estigmatización y la generalización: los y las jóvenes son irresponsables, son vagos, son irrespetuosos, y si están juntos son pandilleros etc.
  • El reconocimiento de la invisibilización que hace la sociedad del joven, porque le considera que está preparándose para ser adulto, que su idealismo es pasajero, etc.

Trabajo en grupos

Incorporar en su carta las recomendaciones o modificarla de acuerdo a los elementos que les sugiera la siguiente lectura:

Repensar lo juvenil implica que tenemos que ser capaces de generar un nuevo modo de pensamiento respecto de lo juvenil, y para eso tenemos que cambiar la forma de acercarnos a los y las jóvenes.

Tradicionalmente lo que han hecho las ciencias sociales, es mirar a los y las jóvenes a través de un telescopio , que nos da una imagen fija, con lo cual lo que hacemos es tratar de meter a todos los y las jóvenes en un mismo saco, como si fueran todos iguales; y lo que necesitamos es conocer a los jóvenes utilizando una mirada calidoscópica ; porque es tal la diversidad, la variedad, en el mundo juvenil, que si no estamos dispuestos a mirar distintos colores y distintas formas, se nos va perdiendo la visión de lo juvenil.

Otra forma que se ha utilizado mucho para mirar a los y las jóvenes, es mirarlos a través de la ventana. Para poder ver lo que está pasando en el mundo de los y las jóvenes, es necesario salir a la calle y vincularse con ese mundo "sentirlos", "olerlos", tomarles el sabor, escucharlos; No hay otra forma de conocer la complejidad del mundo juvenil.

Hay que mirar con otros ojos, hay que salir a la calle, pero además, hay que tener la capacidad de generar nuevas formas de acercamiento a lo juvenil. El mundo juvenil no es una cosa, es un mundo plural, multidimensional, multicausal; se expresa de distintas maneras; es dinámico, es vertiginoso, por tanto, no podemos decir, éste es el mundo de los y las jóvenes o decir así son los y las jóvenes. Lo más que podemos hacer, es acercarnos progresivamente al mundo de los y las jóvenes; pero nunca vamos a llegar a decir lo que es, lo que no es.

Como alternativa para repensar lo juvenil desde un imaginario popular, hay que hacerse joven, no hacerse el o la joven; hacerse joven significa que a pesar que usted vaya asumiendo otros roles sociales que posiblemente le identifiquen como adulto, no tiene que perder esa solidaridad con el grupo juvenil o esa sensibilidad para captar las situaciones dolorosas o de vida que viven los y las jóvenes.

Algunas claves para repensar lo juvenil desde un imaginario popular.

Primero: hay que lograr identificar las actitudes, los modos de resistencia juvenil al adulto centrismo.

Segunda, Valorar lo territorial. Si usted mira, desde abajo, la práctica de los grupos de jóvenes de la esquina, se va a dar cuenta que los jóvenes pintan, rayan su esquina, ponen su nombre; y a través de las pintas hacen el marcaje de su territorio y señalan de dónde son, qué es lo suyo.

El tema territorial es súper importante, eso permite explicar muchas veces, también el tema de la violencia juvenil; la violencia entre grupos tiene que ver, como uno de sus elementos, con la defensa del territorio y con la intolerancia de la diferencia.

Tercero.- Otro elemento que hay que tener en cuenta es esta característica de rechazar lo establecido, de no estar de acuerdo con la norma social. Hay una permanente actitud de provocar a lo social. La sicología tradicional dice que eso pasa por que es un estado natural, producto de los cambios biológicos y hormonales; no, eso tiene que ver con una construcción histórica.

Hay un momento en la vida, en el cual usted empieza a mirar el mundo con una lógica distinta, eso no tiene que ver con la biología, tiene que ver con la situación histórica. Se le caen las fantasías aquellas y eso provoca broncas, molestias, rechazo.

Cuarto elemento.- Los y las jóvenes tienen una tendencia fuerte a la construcción de utopías; la lógica adulto céntrica insiste en marcar esta cuestión de la idealización de los y las jóvenes como buenos para construir ilusiones; Pero además de los sueños, los y las jóvenes logran plantearse la construcción de utopías; vale decir, darle contenido histórico a sus sueños . Entonces no hablamos de utopías como un imposible, sino como algo que me motiva, me ayuda, es como una fuerza que me impulsa a caminar.

Quinto elemento.- Es que el mundo juvenil tiende a lo colectivo, tiende a lo grupal, es muy difícil encontrar jóvenes solos; pero esa tendencia no es biológica, no es natural, sino que tiene condiciones socio históricas muy concretas que la producen, que la generan.

Sexto elemento es que para promover esta lectura desde la resistencia juvenil, desde las potencialidades de los y las jóvenes, tenemos que buscar una alternativa de relación con el mundo adulto; Este no es un problema con las personas adultas; es un problema con una cierta cultura, con una cierta matriz social de comportamientos, de normativas que regulan, que tienden a imponer ciertas formas de relación entre los grupos sociales. No es problema con los adultos, sino con el estilo adulto céntrico de las relaciones, el que nosotros tenemos que intentar transformar; y para esto hay que intentar generar vínculos entre el mundo juvenil y el mundo adulto.

Hay un puente que se rompió hace mucho tiempo por todas estas razones que hemos analizado, pero hay que intentar reconstruir ese puente; intentar generar diálogos que nos permitan reencontrarnos. Porque los adultos que viven con nosotros, sufren muchas de las mismas asimetrías que tenemos nosotros.

Esta no es una lucha exclusivamente juvenil, en el sentido de lucha juvenilista; es una lucha política que, para potencializarse, requiere que todas las pequeñas banderitas se sumen en una sola gran bandera, sin perder la identidad. Entonces de alguna manera tenemos que generar vínculos, diálogos, encuentros entre las generaciones para intercambiar experiencias, para establecer un diálogo horizontal entre la experiencia del mundo adulto y la experiencia del mundo juvenil; dos experiencias profundamente válidas.

Trabajo personal

Revise el código de menores y señale los elementos que a su juicio deberían modificarse para responder a las demandas y necesidades del mundo juvenil.

versión para impresión